En jaque el Insabi

En jaque el Insabi

Armando Vásquez Alegría

 

TUVIERON un año para diseñar las debidas estrategias que dieron vida al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) borrando lo que era el Seguro Popular que duró tres décadas en su mejoramiento continuo, pero estos de la 4T, como es su tónica, lo hicieron mal. Que nuevas.

De hecho, si bien es cierto que se votó una nueva ley, la desgracia es que no se han aprobado las reglas de operación para lo cual cuentan con 180 días para que la apruebe el legislativo. Seis meses lector, en los que habrá ene cantidad de muertos en el país –¿cuántos?, ni idea–, pero recuerde que son casi 53 millones de personas las que pertenecían al Seguro Popular en México https://bit.ly/2T9be8B y en Sonora un millón 200 mil.

Hicieron pues las cosas a trochi mochi. De hecho partieron en dos el instituto en el cual entraron primero veinte estados y en una segunda fase los doce restantes entre los cuales está Sonora donde, por cierto, en el 2019 el gobierno federal no entregó  el 80 por ciento de los medicamentos presupuestados, malamente y quien sabe cómo vaya a irle a los sonorense en este 2020. Pienso que mal, por esa falta de reglas de operación cuya implementación se espera que se aprueben allá por junio-julio y luego viene su ejecución, mínimo otros tres meses más para adecuar los procesos debidos.

Al día de hoy la desaparición del Seguro Popular originó un caos impresionante que viven hoy los servicios de salud en el Estado.

En este momento en Sonora no existen oficinas del Insabi. Lo que hace la gente es ir al Hospital General del Estado de Sonora donde les informan de los requisitos para estar incluidos en dicho instituto. Entre estos está el hecho de que la persona debe entregar, aparte de copia del INE, acta de nacimiento original, tres cartas de que no pertenece al IMSS, ISSSTE e ISSSTESON.

Por eso podemos observar largas filas –más de cien gentes diarias–, por fuera de estas instituciones. Me han platicado de casos en los que la gente tarda hasta tres días en conseguir esos documentos en papel, siendo que existen en internet.

Un ejemplo sencillo: cheque esta página: https://oficinavirtual.issste.gob.mx en la cual si usted no es derechohabiente le dará su carta con todos los aspectos legales, me dicen que lo mismo ocurre en las otras dos instituciones, pero pues están pidiendo el papelito.

El hecho es que el desmadre que ha ocasionado la desaparición del Seguro Popular limita que la gente pueda recibir el servicio de salud. Lo que ocurre en Sonora es que se están atendiendo a todos los que concurren tanto al HGE como a los diferentes centros de salud pero con preponderancia en lo que se llama primer nivel.

Veamos, en materia de salud hay tres niveles. El primario que significa la consulta con el médico general, el segundo a las diez especialidades básicas atendidas en los hospitales generales y el tercero, correspondiente a los grandes nosocomios donde se atienden a pacientes muy graves y con tratamientos especializados, por así llamarles.

El otro punto es que el Insabi establece que no habrá cobros, sin embargo, la realidad indica todo lo contrario en segundo y hasta tercer nivel.

Ojalá que los legisladores federales acuerden la gratuidad en esos niveles, pues de no hacerlo el número de muertos y de hogares que quedarán en la ruina serán impresionante. Y quien sabe, a lo mejor  es el Waterloo de Morena para el 2021.

De hecho y visualizando la necesidad de esos millones de gentes que ya no cuentan con Seguro Popular y que en este lapso (de aquí a junio) buscan a cómo de lugar los satisfactores requeridos, lo más adecuado es que la población –con promoción o sin ella de los actores políticos contrarios a Morena–, es que se conformen grupos similares al barzón.

De hecho hay dos grupos sumamente vulnerables, activos políticamente y organizados que pueden dar pie a la conformación de los grupos de la sociedad civil que presenten una lucha frontal: los pacientes oncológicos, portadores de VIH y sus familiares.

Cuando eso ocurra, se convertirá en un movimiento apetitoso electoralmente hablando y estará la 4T ante un futuro costo político al que se sumará el enojo de las personas que lleven a su hijo a que sea atendido gratuitamente y se estrelle contra la burocracia impuesta por el Insabi. Eso lo vamos a ver y vivir en estos meses.

Espero, estimado lector, que la afectación que se va a presentar de aquí a junio sea limitada al máximo y sea un fenómeno que, aunque el culpable será el Gobierno Federal, sea el estatal el que responda en la medida de lo posible. Por favor.

EN FIN, por hoy es todo, el lunes le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director general de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

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