APROVECHA GOBIERNO TEMOR SOCIAL PARA QUEBRANTAR AÚN MÁS ESTADO DE DERECHO

APROVECHA GOBIERNO TEMOR SOCIAL PARA QUEBRANTAR AÚN MÁS ESTADO DE DERECHO

SSSSSSSS… Hasta ayer en todo el país se habían registrado 405 casos positivos, con 1219 cuadros  sospechosos y 5 fallecimientos a causa del COVID-19 y otros 2,161 se han descartado. Acá en  Sonora las autoridades sanitaras confirmaron el quinto caso de coronavirus, el cual se presentó en Ciudad Obregón, con lo que el cuadro de incidencias a nivel estatal queda además del mencionado, con 2 para Hermosillo, 1 en Guaymas y otro más en Navojoa; aunque ayer por la tarde surgieron versiones de pánico entre empleados de empresas funerarias los que supuestamente habrían estado en contacto con cadáveres de los que aún no había certeza a través de las autopsias si habían o no muerto por el coronavirus.

Como sea, la Secretaría de Salud estatal reiteró el llamado a la comunidad sonorense sobre la implementación de la estrategia “Quédate en Casa”, a fin de disminuir los riesgos de propagación del Covid-19.

 

SSSSSSSS… Es innegable que va en aumento el nerviosismo entre la población sonorense y a nivel nacional respecto a la pandemia del COVID-19, en la medida en que se tornan serias las advertencias hasta de los más reacios -en este caso el Gobierno Federal- a aceptar este fenómeno como una amenaza para México, cuando son ellos los principales responsables de implementar una política de Salud certera, y de tomar en consideración las amargas experiencias de otros países, para ayudar a que los mexicanos estuviésemos mejor preparados para esta crisis. Pero nada de eso sucedió.

Surgen cada vez más opiniones que coinciden en que pareciera como si los “Barones de la 4T” estuvieran enfocados más que nada en crear las condiciones óptimas para la expansión del contagio de este virus y con ello generar un ambiente de caos, de zozobra, que pudiera representar la oportunidad que han estado esperando para dar el golpe de timón definitivo al gobierno y poder así implantar ese autoritarismo que desde el inicio de su administración se ha venido advirtiendo en las políticas de López Obrador.

Por ahora, el Secretario de Salud Hugo López-Gatell, -el que cobra como titular de la dependencia es un florero como sucede en la mayoría de las secretarías de estado- declaró este martes el inicio de la Fase Dos de la propagación del COVID-19 en México. A su juicio, el país aún no llega a un punto de inflexión en el número de casos confirmados, donde se cambia de una propagación lenta a una acelerada, “lo que representa una oportunidad para México”, mensaje que pocos entendieron.

No hay que olvidar que este funcionario se ha desacreditado diciendo algunas tonterías como esa de que “la fuerza de López Obrador no es de contagio, sino que es fuerza moral” y la explicación cantinflesca sobre el comportamiento hipotético del contagio de niños en una escuela con el que quiso ejemplificar que nos convenía más a los mexicanos que hubiera más casos conformados de coronavirus.

Resulta pues, que de pronto -ya se dijo de manera oficial- el Gobierno Federal SÍ ha tomado las medidas precautorias adecuadas y que ya estamos listos para recibir a esa pandemia “y muchas más”, casi casi diciéndonos que es gracias a tener un presidente que nomás le falta cantar rancheras en sus giras en las que hace alarde de que somos una raza casi indestructible y simplonadas de esas.

Hace apenas unos 10 días la OMS le jalaba las orejas a las autoridades mexicanas en especial a AMLO por su negligencia ante la pandemia y de pronto, a principios de esta semana, ya les mandó felicitar ese organismo por las medidas adoptadas. Y luego dicen que la corrupción no se da en esos niveles.

Nomás mire lo que dijo el Secretario de Salud: “La expectativa no es terminar con la epidemia de un momento a otro; el éxito en la reducción de la transmisión en vez de llevarnos a una epidemia corta nos llevará a una epidemia más larga. Pero esto es importante porque lo que nos lleva es a administrar el riesgo, quiere decir lograr que cada día haya menos casos que los que se pueden atender en el sistema de salud de México”. No por nada lo destituyeron como Director Nacional de Epidemiología durante el sexenio de Felipe Calderón.

En pocas palabras, el COVID-19 llegó para quedarse por largo tiempo en México, porque simple y sencillamente se adapta más a los planes de estos Barones de la 4T y de esa  manera la población se sienta insegura, vulnerable, temerosa, amenazada por una epidemia y no pueda estar atenta o tener claro el panorama tan desfavorable que le espera al país ya con muy severos problemas económicos provocados por los errores garrafales de López Obrador, sumados éstos a la recesión mundial y el potencial encontronazo de dimensiones no calculadas entre las grandes potencias como China, Rusia y los Estados Unidos.

Y durante ese largo tiempo López Obrador hará lo que tiene planeado para dominar toda la escena nacional, y mientras para paliar la crisis de salud y económica apelará “a la fortaleza de los mexicanos para salir delante de cualquier situación desfavorable”, como dijo en un mensaje ayer cuando anunció que vienen cosas malas; es decir, ellos ya saben que esto va a estar de la fregada, pero así lo planearon  y hacia allá nos conducen. El resto de la historia la iremos viendo.

Varias voces han denunciado que López Obrador nunca reconocerá los yerros cometidos en tan sólo 15 meses de gobierno, tiempo en que se han visto aberraciones como la de suspender el NAIM, capricho que le costó cientos de miles de millones de pesos a l Nació; desmantelar el Sector Salud; quitarle presupuesto a la investigación científica, a la educación, iniciar la construcción de la refinería en Dos Bocas; darle un papel cada vez más preponderante al Ejército, a través de entregarles la edificación y posterior administración del aeropuerto de Santa Lucía, y opere hospitales en esta crisis.

Hace unas semanas intentaron los morenistas implantar un nuevo Código Penal Federal que anularía las garantías del individuo ante el Estado, para someter a la figura del arraigo sin juicio previo a sus opositores, sean o no reales; bastaría con que a juicio de ellos alguien parezca culpable para jodérselo.

Lo intentarán de nuevo más adelante.

Aprovecharon para junto con sus partidos aliados en la Cámara de Diputados, reglamentar a sus necesidades la reelección de legisladores; el pasado fin de semana López Obrador concretó otro golpe más a la confianza en el país al cancelar mediante una consulta popular a todas luces ilegal, la construcción de una planta cervecera en Mexicali, Baja California. Ahora tendrá que pagar una indemnización millonaria en dólares como sucedió con el NAIM, dinero con el que NO cuenta México.

Por lo que hemos visto desde siempre en López Obrador, él está siguiendo un plan de gobierno en el que necesita que en estos momentos la sociedad mexicana esté ocupada y preocupada por la violencia criminal, lo cual pareciera que ya lo tiene más que arreglado, por los nulos resultados de su política de seguridad, que más que nada parece un pacto con la delincuencia para mantener la zozobra social en todo el territorio.

Y ahora el panorama se pondrá peor con el Coronavirus diezmando a la población, ante lo que se encogerá de hombros López Obrador.

Pero, bueno, ¿qué tantos son 10 mil o 20 mil muertos por esta pandemia, cuando la población en el país frisa los 130 millones de personas?

Al final en su discurso nos dirá que fuimos más fuertes que el COVID-19 “porque no nos mató a todos”; pero para cuando México asome la cabeza del otro lado de la adversidad, las cosas habrán cambiado en nuestro país y entonces será demasiado tarde para remediarlas.

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