VOTAR SÓLO POR LOS MEJORES

VOTAR SÓLO POR LOS MEJORES

SSSSSSSS… A estas alturas del proceso electoral, cuando ya cesaron las campañas y los candidatos de todos los partidos, así como las autoridades gubernamentales están obligadas por la Ley a no emitir ningún mensaje que pueda inducir al voto a favor de alguien en particular, quizá valga la pena hacer dos o tres acotaciones. Celebramos que sea un clamor generalizado entre la ciudadanía hacer un llamado a reflexionar muy bien sobre por cuál o cuáles candidatos debemos votar, pues por lo que está en juego, ésta es la elección más importante en la historia moderna de nuestro país.

Así reza palabras más, palabras menos, la conseja a nivel familiar, en los círculos sociales y de nuestras actividades laborales, lo que nunca había sucedido.
Lo que sucede es que de pronto nos damos cuenta de que existe una real amenaza por parte de una corriente política decidida a ganar a como dé lugar estas elecciones de manera anticipada, pero sobre todo automática; sin tomar en consideración el resultado de las próximas elecciones, o sea la voluntad popular. Nada de eso aceptan.
S ería de los absurdos más grandes jamás esgrimidos por partido alguno, si hoy o mañana surgieran acusaciones de parte de esta corriente política que sólo por ser la tercera ocasión que compite, ya cree que es “la vencida”, en el sentido de que desde el Gobierno se prepara un fraude electoral en su contra.
Pero por fortuna, las autoridades electorales han concedido a los dirigentes de esa corriente policía toda clase de caprichos porque de no cumplírselos, podrían tomarlo como el pretexto para después llamarse a “robados” e iniciar una revuelta social. Y nadie quiere eso.
Todo está dispuesto para que ésta sea la jornada electoral más transparente en la historia de la democracia mexicana, aunque con el contrasentido de que a esa corriente política se le ha concedido todo.
Pero por otra parte, los ciudadanos a los que estuvieron dirigidos los millones de spots por radio,  televisión e internet; que tuvieron la oportunidad de ver a los cuatro aspirantes a la Presidencia de la República en tres  debates; que elegirán en ocho entidades a sendos gobernadores; que renovarán el Congreso de la Unión así como las legislaturas locales y miles de ayuntamientos, ya escucharon a todos los candidatos a unos durante tres meses y a otros por espacio de 40 días. Tiempo suficiente.
De sobra sabe el ciudadano receptor de esa propaganda electoral quiénes son los que les presentaron propuestas concretas y aquellos que sólo con una verborrea facilona los llenaron de promesas a base de consignas.
En Sonora, los poco más de 2 millones 101 mil ciudadanos que podrían acudir a votar este 1 de julio, deberán escoger a 3 Senadores; a 7 siete diputados federales; a 21 legisladores locales y a 72 presidentes municipales, además de un buen número de regidores.
Absolutamente todos estos candidatos tuvieron piso parejo para mostrar lo mejor (y algunos de ellos lo peor) de sus plataformas, de tal suerte que a estas horas, el ciudadano YA SABE POR QUIÉNES VA A VOTAR.
En todos los países y en el nuestro, en todas las entidades federativas, el electorado se ha equivocado alguna vez al elegir a sus representantes y gobernantes. Sonora NO es la excepción.
Aquí sabemos muy bien qué sabor tienen nuestros errores en las urnas; hemos sufrido en época muy reciente una gran desilusión tras darnos cuenta de que nuestras ciudades perdieron un tiempo precioso en la carrera del desarrollo y crecimiento regional; pero que por fortuna logramos recuperar el paso como entidad federativa en esos y muchos otros rubros.
Ahora, en este proceso electoral vimos y escuchamos esa nueva opción de la que hablamos líneas arriba,  que nos ha prometido el cielo y las estrellas; y aunque algunos creen que son posibles esas fantasías, son más, muchísimas veces  más los sonorenses que han madurado, que han visto lo que sucede en otros países que sufren con gobiernos mal escogidos, así como en otras latitudes de nuestro México.
Sin duda,  es altamente positivo que desde todos los niveles de gobierno, los principales liderazgos sociales, lo mismo que las autoridades electorales, hagan el llamado a salir a votar en completa tranquilidad; a reflexionar a conciencia, sin presiones de ningún tipo, ni siquiera familiares o de amistades, sobre la dirección en que emitiremos nuestro sufragio el próximo domingo.
Ahora bien, el sentido del voto es sólo de cada ciudadano y ÉSTE YA SABE DE SOBRA quiénes son los mejores candidatos; quiénes hablan su idioma y quiénes por su trayectoria garantizan realizar las mejores gestiones en beneficio de la comunidad.
Es tan sencillo reflexionar por quiénes debemos votar el próximo 1 de julio como la siguiente analogía: Nadie arriesgaría su familia ni su empresa, por pequeña o grande que ésta última fuera, dejándolas en manos de gente improvisada, sin experiencia. Jamás.
Por extensión, nuestro país es nuestro hogar y los problemas de fondo que tiene México NO se van a resolver dejándolo en manos de inexpertos que con avidez pretenden el poder para luego dilapidar recursos como medida urgente para resolver los problemas estructurales.
Esto ha llevado más a la ruina y la miseria a varias naciones, que padecen atraso a causa de estos gobiernos.
Los sonorenses queremos representantes en nuestro Congreso del Estado y en el de la Unión, a los que los validen sus trayectorias, por cortas o largas que éstas sean; pero que con visión de compromiso hayan construido propuestas factibles, realizables y no ocurrencias, ni que quieran el poder para dar rienda suelta a sus fobias, que por desgracia para algunos de ellos, mostraron antes de tiempo sus peores facetas.
Aunque viéndolo bien, en realidad estos desbarres  fueron un regalo nada despreciable porque evitará que nos equivoquemos al escogerlos, porque ya les vimos las orejas a los lobos.
Quienes tenemos la gran responsabilidad de elegir a quienes nos gobernarán en los 72 ayuntamientos y nos representarán en las próximas 62 y 64 legislaturas local y federal, respectivamente SABEMOS DE SOBRA que tomaremos en cuenta los elementos que apreciamos en cada c candidato durante el desarrollo de sus campañas y por sus trayectorias políticas.
Así que, cuando alguien le recomiende hoy, mañana o el mismo domingo, “que la pensemos muy bien antes de votar”, respóndale que Usted ya lo hizo; que durante las campañas y en los debates que sostuvieron todos los candidatos, se pudo dar cuenta  “qué traía cada quien en la bola” y que su decisión será en todo momento pensando en qué es lo mejor para su ciudad, su estado, su país y por ende, para su familia.
Y que para emitir ese voto, Usted no se dejará influenciar por la opinión de los demás, sean pocos o muchos, sean sus amigos, familiares o compañeros de trabajo.
Porque lo que Usted llevará en su conciencia es la contribución a su país al acudir a las urnas este 1 de julio: VOTE SÓLO POR LOS MEJORES. 

Comentarios

menu
menu