Trata de niños en Sonora en la impunidad

Trata de niños en Sonora en la impunidad

HA TRANSCURRIDO UN AÑO DE que salió a la luz pública el caso de la venta de niños recién nacidos en Sonora y no ha pasado absolutamente nada. Salvo la detención de Emma Consuelo Falcón Etchechury (de la que desconocemos si sigue en prisi´n o consiguió la libertad bajo fianza), esposa José Manuel Hernández, uno de los supuestos cabecillas de la red que se encargó de la trata de menores, nadie más ha sido privado de la libertad. El caso lo atrajo la Procuraduría General de la República el 11 de septiembre de 2015 y, desde entonces, pasó a dormir el famoso “sueño de los justos”.

Desconocemos qué ocurrió; no sabemos por qué motivo la PGR y su Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) detuvo la indagatoria o bien, la lleva a cabo pero a un paso “extra-lento”.
De acuerdo a investigaciones periodísticas que se hicieron en su momento, y que fueron las que reventaron este asunto, fueron cientos, probablemente 300, los niños que fueron vendidos luego de separarlos de sus madres biológicas.
No fue una cosa menor. Fue un asunto realmente criminal, terrible, reprochable, vergonzoso. A la vuelta de un año de que se conoció públicamente no ha pasado nada.
PERO RECORDEMOS QUÉ FUE LO QUE OCURRIÓ para que no se nos olvide lo grave del asunto que -como muchos casos en el país- está quedando en la impunidad.
En Julio de 2015, cuando el desastroso gobierno de Guillermo Padrés estaba a punto de finalizar y a punto de salir por la puerta trasera tras el triunfo de la priista, Claudia Pavlovich Arellano, a través de investigaciones de la prensa (específicamente Grupo Larsa Comunicaciones) se dio a conocer a la sociedad que un grupo o una red, integrada por funcionarios (ahora ex funcionarios) del sector salud y del DIF-Sonora vendieron menores recién nacidos, que arrebataban a sus respectivas madres biológicas.
El modus operandi, que a la postre fue confirmado por el entonces procurador, Carlos Navarro Sugich, consistía en detectar mujeres embarazadas con problemas de adicción a drogas.
Posteriormente empezaban a trabajar con ellas para convencerlas de que se deshicieran de los niños pues les representaría una fuerte carga e impedimento para seguir con su vida de excesos.
Esa labor supuestamente corría a cargo de quién era el encargado de la Línea Protege del DIF estatal, Vladimir Arzate Carbajal.
En el Hospital Integral de la Mujer algunos trabajadores, entre médicos y enfermeras, estaban en complicidad, pues de ahí salían con los avisos de nacimiento con los datos de los padres acogientes, que a su vez ya se tenían previamente detectados y hasta apalabrados para entregarles, en algún momento, algún bebé.
Todo esto, según la propia PGJE, estuvo ocurriendo desde el año 2012, de ahí que se estime que fueron cientos de casos de niños que fueron entregados en venta. Hay que aclararlo y recordarlo: No fueron adopciones irregulares, sino una venta, fue a final de cuentas trata de menores.
A Arzate Carbajal lo mandaron llamar desde marzo de 2015 y confesó lo que hacía. Pero no lo detuvieron. Lo dejaron en libertad a pesar de que confesó el hecho y que no era un delito menor.
Fue hasta septiembre de 2015, es decir a más de un mes de que el hecho se hizo público, que el ex Procurador Navarro Sugich admitió que se investigaba este asunto y que 16 personas habían sido consignadas, entre ellas Arzate y José Manuel Hernández, el ex director jurídico de la Unión Ganadera Regional de Sonora.
En esa conferencia de prensa señaló que eran nueve casos de niños vendidos; después metió su cuchara la Comisión Estatal de los Derechos Humanos que preside -se adorno- Raúl Ramírez Ramírez, patiño mayor del padresismo. Esta instancia señaló en su momento que había documentado 19 casos.
 
 
 
DESPUÉS DE CONOCER EL CASO, darle seguimiento y aplicar un poco el sentido común hicimos -y sostenemos- las siguientes conclusiones.
1.-El caso se encuentra en la completa impunidad
2.- No se ven ganas de la PGR se esclarecerlo y castigar a los responsables
3.- Hubo más personas involucradas, principalmente personal médico de alto nivel del HIMES.
4.- No actuaron solos Arzate y Hernández.
5.- El caso será otro más que archiva la PGR
6.- Esto fue producto del clima de corrupción que imperó en el gobierno padresista, donde muchos funcionarios hacían lo que querían con tal de obtener dinero, sin importar los ilícitos que cometieran.
7.- A Vladimir Arzate lo protegieron Navarro Sugich y funcionarios de más alto nivel.
DESDE EL KIOSKO
Autoespionaje de Célida…A la gente de Gildardo Real Ramírez se le hace mucha coincidencia que los aludidos que se han filtrado de la coordinadora de campaña del aspirante a la Presidencia Estatal panista, David Galván sean aquellos en los que exhibe supuestas ineficiencia a de el grupo aliado, es decir el de Javier Gándara Magaña. Eso de decirle al Diputado, Agustín Rodríguez de que Gildardo Real falló y de que no hay dinero es para que lo escuchen todos los que andan trabajando en el comité de Galván. Muchos panistas son de la idea de que la grabación fue obra y gracia de Célida López.
Después de unas inmerecidas pero sí necesarias vacaciones aquí estamos de regreso, como muchos ciudadanos que descansaron unos días para recargar pila y seguirle dando a la chamba diaria.

Comentarios

menu
menu