Tenemos que ponernos las pilas… todos

Tenemos que ponernos las pilas… todos

Armando Vásquez Alegría

 

¿DE QUÉ se trata?

No creo que sea el hecho de generar sicosis nada más porqué sí. Debe haber algo más de fondo.

No creo que sea una simple broma que de pronto se le ocurrió a un estudiante y lo roló con otro y con ello generó movilización policiaca como ocurrió en el Colegio Regis y cuya dirección tuvo que aclararlo.

Lo mismo pasó en otras escuelas de Hermosillo como el Colegio Regional de México.

Lo último fue un mensaje que circuló en redes en relación a la Universidad de Sonora.

El texto del watsap en grupos que circuló tenía que ver con un estudiante de sicología quien comentó que se encontraba en una secta y que debía matar a 26 estudiantes, a un maestro y luego suicidarse. Luego, se dijo que el asunto pasaría mañana. O en la semana.

El miércoles pasado las autoridades de la  Unison manejaron un boletín informativo en el cual señaló que interpusieron una denuncia ante la Fiscalía Estatal en contra de quien resulte responsable luego de difundir el mencionado y supuesto atentado contra alumnos y docentes del campus ubicado en Ciudad Obregón.

Movilizaron sus protocolos de seguridad. Se tuvo el nombre del supuesto estudiante que cometería la agresión –según el boletín–, pero el mencionado se acercó a la autoridad y desmintió la versión., expresando además su molestia por estar involucrado sin fundamento en este caso.

De hecho, el jefe del Departamento de Ciencias de la Salud de esta casa de estudios en Cajeme, reveló que al campus también arribó personal de la Secretaría de la Defensa Nacional  pues mediante una llamada anónima, hecha desde Hermosillo, recibieron la alerta de una supuesta amenaza de bomba.

Además de la denuncia formal ante las autoridades judiciales correspondientes, se reforzaron las medidas de seguridad en el campus Cajeme, así como charlas al alumnado por parte de personal del área de psicología.

El origen es obvio.

En el país se han dado situaciones escabrosas en escuelas –de todos conocidos–, de hecho lo último ocurrió el pasado miércoles cuando en una secundaria de Nuevo León en la operación mochila descubrieron a un chamaco con una sub ametralladora uzzi. https://bit.ly/2U9KaXm

Pero todo esto ya lo sabemos.

Incluso surgen una serie de suposiciones, de estrategias imaginarias para evitar que ocurran y un etcétera así de largo que ameritan análisis aparte.

El hecho cierto es que este tipo de hechos nos agarraron con las manos en la puerta.

La autoridad policial acude a este tipo de amenazas en redes pues mal haría en no asistir. ¿Y qué tal si no fueran y ocurrieran hechos trágicos?

Pero hay un gasto económico.

Es por la falta de protocolos de seguridad en las escuelas, incluyendo la Unison.

Vamos sobre el Alma Máter. No hay control de entradas y salidas. Se consume mariguana y cocaína, exclusivamente pero nadie denuncia por esa falta de protocolos.

Existe la prostitución. A las muchachas universitarias se les pueden observar en table dance donde les pagan mil pesos diarios y algunas en casas de cita o masaje. ¿Dentro de la Unison?, por supuesto pero se manejan vía watsap.

Van tahúres profesionales que despeluchan a los chamacos. Jugaban baraja dentro de los salones como ocurrió en Economía donde, en la escuela de Finanzas tuvieron que correrlos.

La prostitución homosexual masculina también ocurre. Por eso en los baños hubieron de quitar las mamparas separadoras de en medio para limitar esta acción. Que dejaran de conectarse. Ya se ha de imaginar.

El área de la escuela de Derecho es de las más maleadas. Es otro submundo.

Existe, estimado lector, redes de prostitución que empiezan desde secundaria. Impresionante, pero así es.

Entonces, si empieza a correr el rumor de que habrá una balacera, pues con todo lo que existe al interior de la Unison, ¿cómo no darle un tinte de veracidad?

Si a esto le sumamos que en materia de llamadas falsas al 911 llegan a 800 en el día  https://bit.ly/37Ls7uG pues obviamente que la problemática se sale de las manos de todos. Autoridades y sociedad en general.

Sin embargo no veo que se tome en serio el aspecto de seguridad en los centros escolares de cualquier nivel. Tan es así que nadie denuncia a los vendedores de drogas, a los estudiantes que llevan armas y mucho menos a los que se dedican a la prostitución masculina o femenina.

Son sub mundos. Pero no hay quien diagnostique y actúe en consecuencia. Piensan que son una especie de moda que pasará. Pero lector, ese tipo de violencia –desde llamadas falsas hasta la circulación de información en redes sobre supuestas balaceras presentes y futuras–, ya la tenemos y no sabemos cómo actuar.

Pero se le debe poner un alto. No sé, desde la creación de una policía que trate exclusivamente el tema de las escuelas y actúe en consecuencia, hasta el hecho de elevar a legislación penal los hechos que ahorita están pasando.

Pero insisto. No veo la respuesta.

Habrá que esperar. Ojalá todos nos pongamos las pilas.

EN FIN, por hoy es todo, el lunes le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director general de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

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