Renuncia del subjefe policiaco en Empalme

Renuncia del subjefe policiaco en Empalme

Primera caída

Desde su nombramiento, se sabía que historia de Noé Chávez terminaría mal en Empalme porque la estadística no le ayudaba. Durante la administración de Héctor Laguna, el policía era influyente en el grupo operativo hasta que salió en un escándalo por robo de uniformes y equipo para la corporación. Se fue a Agua Prieta y allá le fue peor: salió emplazado y conminado a no regresar.

En esta ocasión, ocurrió algo parecido. Casualidad, karma o algo más, los robos violentos aumentan y esa característica no pasó desapercibida por la fiscalía sonorense, donde ya existen expedientes y eso valió para que el alcalde Francisco Genesta tomara la decisión de pedirle la renuncia. Para llegar a ese punto, Empalme debió sufrir una nueva crisis de violencia, con alza en asesinatos, hallazgo de fosas clandestinas, robo de carros, de casas, de escuelas, levantones, suficiente como para que los mandos policiacos se retiraran para dar la oportunidad a quien sí quiera y pueda dar resultados.

Genesta empieza con el subjefe, que ya se fue desde el viernes, porque era el hilo más delgado, pero el comisario Marco Vinicio Gálvez debe reivindicarse, dar resultados que se reflejen en la realidad, en las calles, porque de discursos Empalme ya está cansado.

Segunda caída

Y en Guaymas las cosas no andan mejor en materia de inseguridad y hoy será oportunidad para que truenen las cuerdas en la lucha que se librará en el seno de la junta de honor, promoción y justicia. Hoy es la primera sesión del órgano deliberativo y aun cuando los integrantes son todos oficialistas e institucionales, el comisario será llamado a cuentas, sobre el estado que guarda la corporación, el trabajo que ha realizado, las nuevas contrataciones, sus metas y con un plazo para dar resultado.

Cierto, la permanencia de Silvestre Armenta Ramírez no es decisión de la junta, solo será una rendición de cuentas sana para presionar a quien no asume la responsabilidad y eso porque la alcaldesa Sara Valle y el Cabildo han sido considerados, hasta tibios, en la exigencia de resultados al policía veterano. En más de cien días, los reportes de delitos patrimoniales, el desorden interno, es problema que no se ha resuelto, lo mismo con los delitos de alto impacto, no hay nada diferente ni mejor, pero como Silvestre llegó para cubrir una vacante y quedarse ahí para obedecer órdenes, lo sostienen aunque no sea operativo, prueba de ello es que desde que asumió el cargo, no ha dispuesto, ni un solo operativo, ni uno solo, encabezado por él.

Es un comisario de escritorio, con zapatos limpios, nada de polvo de calle ni de labor de campo, eso se lo deja al comandante operativo a pesar de que la presidenta municipal ofreció acercar a la policía a la ciudadanía, implementar grupos de infantería y trabajar como lo hizo en su anterior mandato, que es recordado por sus logros en seguridad. Nada de eso se ha hecho, por eso hoy, Silvestre tendrá su primera llamada de atención.

Tercera caída

Mientras el gobierno federal promueve la pensión universal para ancianos, el gobierno del estado soslaya la obligación de cumplir con el presupuesto 2018, en programas sociales a favor de las personas de la tercera edad. Es la segunda quincena de enero de 2019 y la Sedesson no cumple con el pago de Unidos por el Bienestar del Adulto Mayor, lo que ha generado inquietud en los beneficiarios y será motivo de debate en el seno del Congreso del estado.

Esta semana se anticipa que se hará un llamado al Ejecutivo para que explique las causas del retraso del programa social y un exhorto a cumplir con el pago que debió hacerse el año pasado. Son mil pesos por anciano los que supone esta estrategia de apoyo a población vulnerable, recurso que se atoró en la Secretaría de Hacienda, sin una razón. Por eso ahora, con un retraso que puede ser sancionado e investigado por el Congreso, algunos legisladores piensan elevar la voz para que se cumpla o, de plano, tiren la toalla y digan dónde quedó el dinero presupuestado.

Tirabuzón

En tiempos de la cuarta transformación, en Guaymas no hay austeridad republicana, al contrario, porque algunas regidoras no solo rechazaron renunciar a los privilegios, como lo propuso el edil José Luis Portillo Liera, sino que ahora exigen el pago puntual de bonos de combustible y apoyos sociales que se presupuestaron para pagar cada semana.

Al parecer, la Tesorería se retrasó en su primer entrega y eso bastó para que unos regidores y regidoras de Morena se subieran al ring para reclamarle al tesorero Santiago Luna. Son 2 mil pesos de combustible y 2 mil de apoyos sociales que, se supone, esta semana queda finiquitado el primer apoyo de gasolina para evitar problemas en el Cabildo.

La Quebradora

En Empalme, sí hay recorte de gastos, aunque a algunos ediles y funcionarios no les guste. De acuerdo al presupuesto de este ejercicio, los sueldos de alcalde y funcionarios de primer nivel bajó, poquito, pero bajó, lo mismo que los gastos de viáticos y uso de teléfono.

Para regidores tampoco habrá bono de gestión social, pero se mantiene el combustible, siempre y cuando demuestren su correcto uso. No es austeridad republicana como lo ofreció la coalición Juntos Haremos Historia, pero es un buen inicio.

Comentarios

menu
menu