¿Qué pasará con la habitación 32-135 del hotel Mandalay Bay?

¿Qué pasará con la habitación 32-135 del hotel Mandalay Bay?

Ciudad de México.- La habitación 32-135 del hotel Mandalay Bay se volvió en una zona maldita.

Es la que Stephen Paddock eligió para alojarse el 1 de octubre, donde rompió dos ventanas y disparó al público que disfrutaba de un festival de música country que se celebraba al aire libre.

Las primeras imágenes del interior de la habitación inundaron los medios de comunicación: las fotos publicadas por el medio británico Daily Mail o el alemán Bild fueron replicadas por los diarios de todo el mundo.

Fotografías que, al parecer, no fueron autorizadas por los investigadores de la matanza.

Poco después llegó algo más fuerte para los curiosos: un video de la habitación por dentro.

Esa grabación fue hecha por un hombre de Carolina del Norte llamado Jeff Bridges que se alojó en la misma suite el pasado año.

En esa ocasión, Bridges aprovechó para grabar algo de más de un minuto de su paseo por el lujoso entorno que, irónicamente, como él indicó en el post de Facebook que acompaña al video que subió el 2 de octubre, termina con la vista desde la ventana del área donde se celebraba el concierto.

La mezcla entre la incógnita y el miedo que provoca un lugar donde se registró una tragedia hizo que el video de Bridges haya alcanzado las 385 mil 367 reproducciones, y contando.

Pero lo que muchos se preguntan es: ¿qué le va a pasar a esa habitación?

Mike Holovacs, un gerente con más de una década de experiencia en hoteles, publicó un completo artículo en The Huffington Post en el 2015 aclarando el protocolo que se sigue con las suites en este tipo de casos.

Para empezar, señala que los empleados del hotel, sean de alto o bajo rango, tienen prohibido dar información sobre muertes en el interior del establecimiento.

Tras un fallecimiento registrado en una habitación de hotel, explica que el protocolo es el siguiente:

La habitación es inmediatamente sellada y se retira del mercado. El hotel no puede usarla hasta que las autoridades se lo permitan, y entonces necesitará limpieza y desinfección.

Este proceso puede variar: desde la retirada y sustitución de todos los tejidos afectados a la renovación total del mobiliario. Esta decisión depende del tiempo que haya pasado desde la muerte y el descubrimiento del cadáver y en la naturaleza de la muerte”.

Comenta que, si alguien murió a causa de una sobredosis de pastillas y es localizado al poco tiempo, por ejemplo, el proceso requerirá menos trabajo que si fue debido a un disparo, ya que ese hecho puede dejar restos orgánicos como sangre, o si han pasado días o semanas desde el fallecimiento, en cuyo caso pueden aparecer gérmenes.

Los hoteles hacen un gran esfuerzo por no revelar números de habitaciones, especialmente en el caso de la muerte de una celebridad. Eso los previene de turistas oscuros y morbosos que quieren quedarse exactamente donde su ídolo falleció.

Lo malo es que los números de habitación acaban conociéndose cuando se publican las llamadas a la policía o los sumarios judiciales, pero nunca porque un trabajador los ha revelado.

Al final, la habitación vuelve a la oferta como si nada hubiera pasado. El espectáculo debe continuar”, concluye Holovacs.

Lo anterior, probablemente será el protocolo que el Mandalay Bay realice con la habitación 32-135.

Por el momento, el hotel publicó un mensaje en su web, en el que se puede interpretar que también ellos están pasando por un mal momento.

Hemos estado ahí para ti en los buenos tiempos. Gracias a ti por estar ahí para nosotros ahora”.

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