19/mayo/2013

Sopa de letras

Una firma y un regalo

De Paco Ignacio Taibo II sólo he leído tres libros (o cuatro), pocos en realidad para todos los que ha publicado, pero hay quien ni siquiera ha leído uno y eso, es en ocasiones un cómodo consuelo

Una firma y un regalo

De Paco Ignacio Taibo II sólo he leído tres libros (o cuatro), pocos en realidad para todos los que ha publicado, pero hay quien ni siquiera ha leído uno y eso, es en ocasiones un cómodo consuelo.

Lo conocí a través de Días de combate, una novela de Belascoarán (Editorial Patria, 1992), una novela de corte policiaco donde el protagonista es un detective con una vida fracasada; luego leí Ernesto Guevara también conocido como el Che (Editorial Planeta, 1996), y varios años después coincidí con Pancho Villa, una biografía narrativa (Editorial Planeta, 2006).

Con éste último, me pasó algo muy curioso. Anunciaron a Paco Ignacio Taibo II como “plato fuerte” de la Feria del Libro de Hermosillo en el 2010, a donde vendría a presentar la obra relacionada con Villa prácticamente desde su nacimiento, la Revolución, su paso por Sonora, la invasión y derrota a los estadounidenses y un sinfín de información personal de quien muchos saben solamente que su nombre fue Doroteo Arango.

Pero Taibo no llegó a Hermosillo y el libro, aunque fue leído y bien saboreado, generando curiosidad por otras lecturas relacionadas con la época, provocando la búsqueda de videos con las canciones favoritas del líder de Los Dorados y rastrear el documental que lo complementa, narrado por el mismo autor… se quedó en la espera de una firma.

Pancho Villa, una biografía narrativa viajó en calidad de préstamo a un par de lectores en la Ciudad de México con la consigna de que lo llevarían –en caso necesario como el Pípila- a donde supieran que andaría Taibo II para obtener la rúbrica. Casi pasó un año pero puedo compartir con usted, lector, que la misión ha sido cumplida.

La anécdota de que mi libro se encontrara con su autor, ató otra que a su vez sumó una nueva obra a mi librero: López Obrador, los comienzos. Se trata de una especie de crónica- reportaje realizada para El Universal a mediados de los ’90.

Paco Ignacio Taibo II viajó a Tabasco a conocer de cerca Andrés Manuel López Obrador, quien entonces ya era líder de una movilización social permanente en su estado natal aunque estaba lejos de ser tan popular inicialmente en el centro del país y después a nivel mundial. Entonces, Roberto Madrazo, del PRI, se acercaba a la gubernatura de “el edén”.

Es un documento de alrededor de 15 páginas que narra la forma en la que López Obrador ha ido creciendo políticamente y cómo comenzó siendo una influencia para campesinos indígenas y mestizos que terminaron presos.

A raíz de ese conocimiento más en corto, es como se enciende más la inquietud del escritor por conocer a este polémico personaje, al grado de ser un incansable promotor de su quehacer político, de hacer proselitismo a favor suyo y de darlo a conocer y, como sucede generalmente entre la gente que milita en la izquierda del país, informando sobre la trayectoria y proyectos a futuro de AMLO.

Este breve pero interesante trabajo periodístico llegó a mis manos a raíz del encuentro de mis amigos radicados en el DF con  Paco Ignacio Taibo II, con mi encomienda para obtener su firma y el regalo que el escritor me envió.

Como información extra, comparto que después de días de caminar, observar, investigar y conversar, la dirección de El Universal decidió no publicar el texto, que terminó publicándose por la agencia Proceso y después el periódico origen lo publicó en una edición vespertina de poca circulación.

Años después, en la vorágine de la reciente campaña presidencial en la que Andrés Manuel López Obrador contendió por segunda ocasión, se realizó un tiraje de 10 mil ejemplares de distribución gratuita patrocinado por la Fundación Rosa Luxemburgo, del diputado Erasto Ensástiga Santiago (del XV Distrito local de Iztacalco) y Para leer en libertad A.C.

Cabe señalar que para compartir sobre el material de Taibo II que llegó a mis manos de manera fortuita, decidí esperar a que transcurriera la campaña y el proceso electoral en el que los resultados en las urnas no favorecieron oficialmente al candidato de la izquierda, para que no se considerara que haría proselitismo a su favor, sin embargo, sí me pareció interesante dar a conocer a través de este espacio el punto de vista de uno de los escritores no solo creativo, sino productivo, exitoso e informado del momento en nuestro país, y si se me acusa de hacer proselitismo… pues que sea a favor de Taibo II.

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