| 25/junio/2012 23:04 | Twittear |
SSSSSSSS… En Hermosillo, la capital de Sonora, siguen acumulándose los asesinatos por atropellamiento en contra de inermes peatones, sin que autoridad alguna haga algo por siquiera tratar de evitar que quienes conducen automóviles cometan estos crímenes.
Y lo que es peor, de los numerosos casos que se han registrado de estos asesinatos, todos han quedado en la más completa impunidad a la fecha.
Ayer por la mañana, otro “automovilista asesino” cobró una víctima más, al atropellar y dar muerte a un hombre en las inmediaciones del centro comercial “Soriana-Encinas”, localizado en el cruce de los bulevares Solidaridad y Luis Encinas.
Claro, como en todas las demás ocasiones, el conductor asesino se dio a la fuga y –que se sepa- nadie lo está buscando, como nadie buscó y mucho menos encontró tampoco -¿o sí y no lo hicieron público?- a quienes mataron a una jovencita, atropellándola en el bulevar Morelos a la altura del restaurante Mc Donald’s hace ya unos meses.
Si usted conoce ese crucero Encinas-Solidaridad, sabrá que resulta muy peligroso, sea si viaja en automóvil o conduce uno, si transita por debajo o por encima del distribuidor vial allí localizado.
Ni qué decir si se atreve a cruzarlo como peatón: Su vida no vale nada en esos momentos.
Pero no solo si Usted va a Soriana Encinas corre peligro mortal. En varios kilómetros desde ese cruce hacia el norte o hacia el sur, no encuentra usted una sola área diseñada para que las personas atraviesen esas vialidades en calidad de peatón.
Por la mañana o por la tarde, puede Usted observar “manchas” de personas cruzando como Dios le da a entender, para ir a sus trabajos o de compras en Ley Sahuaro, Wal-Mart, maquiladoras o a alguna otra parte.
Y nunca está allí apostada siquiera una patrulla de Tránsito que de perdida obligue a los miles de automovilistas que conducen a altas velocidades. Nada. A ninguna hora.
Y como este descuido, negligencia, omisión, o lo que sea, de parte de las autoridades ya no se compuso de aquí a septiembre, pues todas esas lamentables muertes se las seguiremos acumulando a la brillante administración municipal que está por salir, que no se dignó jamás a pintar “cebra” alguna que indique un cruce peatonal por esos rumbos para que, cuando menos, ayudara a que no fuera tan alto el número de muertes de inermes peatones que se registra en la capital del estado de Sonora.
Qué diferencia a lo que se observa en Nogales, Tijuana, La Paz, Mexicali, Culiacán, Chihuahua y otras ciudades importantes, donde las muertes que se registran por atropellamiento no son la regla como en Hermosillo.
Es que aquellos ayuntamientos han fomentado el respeto a la vida de los peatones, a través de aplicar medidas severas si se rebasan los límites de velocidad en cruces peatonales, diseñados como “zonas seguras”, de velocidad baja y de altos continuos, para favorecer el desplazamiento de las personas en esos puntos estratégicos.
Allá el peatón sí tiene la “preferencia” y no obedecer esos límites de velocidad o ceder el paso al peatón, les ocasiona serios dolores de cabeza a los automovilistas.
A diferencia de Hermosillo, donde nomás atreva Usted a cederle el paso a un peatón y verá que le va como en feria con los energúmenos que se encuentran enfilados detrás suyo.
Hasta se echará encima al chota que llegue a presenciar ese “gesto ridículo” suyo.
Bueno, es cuestión de estilos y de cultura cívica, además de que al parecer las autoridades justifican que el automovilista en Hermosillo no sienta respeto alguno por el peatón, por lo “apresurado de la vida” en la capital mundial de la carne asada.
En fin, ahí está otro asesinato más cometido por un automovilista en Hermosillo y que nadie se dignará a buscar al culpable, como es costumbre en nuestra ciudad desde hace algunos años.
Y no hay que andar buscando eufemismos para saber a qué se debe tantísima muerte por atropellamiento. Simplemente hay que decir que se debe a la actitud criminal que hay en el automovilista hermosillense hacia el peatón, de la que ninguna autoridad ha hecho nada por detenerla. Punto.
SSSSSSSS… En un popular programa de noticias de una estación de radio, donde comparten titulares una pareja de duchos comentaristas políticos (y de todo) dijo Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez “El Maloro Acosta” –como se leerá en las boletas electorales- que él garantiza un gobierno municipal, honesto, de resultados y que escuche a la gente. De ahí no salió; le dio vueltas y vueltas a lo mismo; muy pobre su discurso, tanto, que los comunicadores prefirieron hacer una guasanga para que corriera el tiempo.
Lástima de comunicadores. No pudieron hacer más porque, de haberlo abordado como ellos lo saben hacer, no les hubiera durado ni para el arranque “El Maloro Acosta”; se lo hubieran acabado. Tampoco lo ayudaron. No se pudo. En serio. No hay cómo.
La verdad, no trae nada en la bola “El Maloro Acosta”.
Ya veremos cómo le va en la marcha que hoy encabezará, seguramente ignorando lo que ha dicho el candidato presidencial de su propio partido, Enrique Peña Nieto, de que las elecciones las gana el candidato que tiene mejores propuestas y no el que grita más.
Maloro demostró ser de los segundos. Ni hablar.
SSSSSSSS… Lo bueno es que ya nomás tenemos que aguantar este día y mañana para poder disfrutar del silencio en lo que resta del mes de junio, plagado de discursos que han sido entelequia pura, como los del Maloro y algunos otros candidatos que creen haberse sacudido en esta campaña, los sambenitos que ya les colgaron el proceso anterior y que seguro les acompañarán toda la vida, entre ellos el calificativo de traidor a su propio partido.
SSSSSSSS… Siempre no se fueron a la huelga ayer los choferes de Sictuhsa, ni los de Ciudad Obregón, ni Navojoa. Quesque va a ser hasta el 23 de julio.
Y es que los concesionarios recibieron de las autoridades estatales nueve millones de los 77 millones de pesos que les adeudan por concepto de subsidio a la tarifa, y así es como se pudo otorgar dos millones de pesos a los chafiretes de la capital; otros seis para los choferes de Ciudad Obregón y casi un millón para Navojoa.
Hay jaloneos al interior de Sictuhsa y, como anda metida la CTM, menos para que las cosas “huelan bien”.
Pero, por su parte el gobernador Guillermo Padrés lanzó este pequeño mensajito, tanto a los concesionarios que reclama aún 66 millones de pesos que según esto no les ha entregado el Gobierno del Estado, como a los choferes:
"Mi Gobierno es de diálogo, de llegar a acuerdos, de tener una estabilidad laboral y un fortalecimiento económico y se los he demostrado con acciones concretas. Y como bien dijimos: No vamos a dejar que los ciudadanos sufran por el servicio del transporte. Yo estoy empeñado en defender a la gente y lo voy a seguir haciendo, mi Gobierno siempre va estar del lado de la gente".
Una luz que seguramente iluminará el camino que deben seguir quienes trabajan montados al volante de un camión, como quienes posean –hasta ahorita- las concesiones.
SSSSSSSS… Alentadoras las palabras del gobernador Guillermo Padrés cuando señala que en Sonora se sigue trabajando intensamente en implementar operativos de seguridad pública para que en el estado se mantengan a la baja los índices delictivos.
Señaló que ni los 103 asesinatos que se cometieron en la entidad en mayo pasado, ni los 413 casos acumulados en los primeros cinco meses del año, hacen que se “prendan los focos rojos” en ese renglón.
Estas cifras representan un 7 por ciento menos de casos que en el 2011 y actualmente esos valores están situados un 11 por ciento por debajo de la media nacional.
Estos números mantienen a Sonora como el estado fronterizo más seguro de México.
Pero insistió el gobernador Padrés en que hay que ponerse a trabajar mucho más duro para mantener esos estándares.
Aunque no todos los gobernadores fronterizos han de tener la misma preocupación que el mandatario sonorense, pues a lo largo de la línea divisoria entre Estados Unidos y México, los índices de criminalidad y violencia han crecido exponencialmente; de ahí la importancia de que el gobernador del estado esté resuelto a no permitir que se eleven las estadísticas negativas para Sonora en materia de seguridad pública, ni en ningún otro apartado.
En primer lugar porque para Padrés, la tranquilidad de los sonorenses está por encima de todo y al mismo tiempo, sabe que con índices de criminalidad y violencia bajos, se refuerza la atracción de inversiones y con ello se impulsa la generación de más y mejores empleos, cifra en la que por cierto, se llegó a los 70 mil en lo que va de su administración.
Claro y contundente: Padrés está al 100 por ciento abocado a la tarea de gobernar Sonora.
Agradecemos sus comentarios a nidodeviboras@sonorahoy.com