| 30/mayo/2012 22:28 | Twittear |
SSSSSSSS… Una perla de cianuro fue la que recibió el Gobierno Federal de parte del candidato del PRI a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto. Les dijo que en cuanto se refiere al combate al crimen organizado y a brindar seguridad a la población, ambas son tareas indeclinables, insustituibles e irrenunciables de quien gobierna y que eso serán para él. Ni qué discutirlo, dijo.
Pero que lo que está a debate es cómo hacerle para ofrecer a los mexicanos condiciones de mayor seguridad de manera objetiva y combatir al mismo tiempo a la delincuencia. O sea, en pocas palabras, que el camino por el que nos lleva el panista Calderón, el de los 60 mil muertos –los conocidos, censados- ha hecho de la República un territorio de lo más inseguro por estar cooptada por los cárteles de las drogas que operan en el país. Un pésimo gobierno.
Y para remacharles, les dijo que el PRI cumplió con poner tras las rejas a Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y que el PAN no sólo lo sacó de la cárcel, sino que lo impulsó hasta quedar en un sitio privilegiado en la lista de Forbes.
¿Querían que respondiera Peña Nieto? Pues ahí salió el primer misil contra Los Pinos, uno de los dos enclaves de los enemigos del mexiquense. El otro, ya sabemos, está en las izquierdas.
No hay más: Aunque parezcan que son más de 131, no son más que esos mismos dos.
¿Con qué otro levantón de faldillas al Gobierno Federal más nos iremos a seguir divirtiendo? Porque eso que dijo Peña Nieto es irrefutable, inapelable, indiscutible, innegable, incontrovertible, irreprochable, aplastante y contundente.
SSSSSSSS… Lo de menos es que sigan o no en sus cargos los señores funcionarios del Ayuntamiento quienes, pese a su atinado criterio y buen juicio, -juar, juar- dieron lugar a una (otra más) acción del mal gobierno municipal que venimos padeciendo en la capital del Estado.
Y como la tónica de esta administración es no reconocer los errores cometidos por ninguno de los servidores de la Comuna, sino todo lo contrario, pues ahí tiene Usted que Javier Gándara Magaña no los removerá de sus funciones.
Los nombres y los cargos de estos señores es lo de menos: Son los que arrebataron a los Padres ABC una de las mantas con las que expresan su inconformidad en la Plaza Zaragoza y haberlos encarcelado porque los manifestantes se atrevieron a pintarrajear el monísimo piso de ese recién remozado espacio.
Ya podrá Usted imaginarse que en los actos con que se conmemorará a las 49 víctima mortales de la guardería ABC el próximo 5 de junio, a la larga lista de culpables que señala vox populi, se sumarán estos dos funcionarios municipales y de paso, a la mejor y hasta el propio alcalde.
Y más allá de esta grave determinación de no hacerles pagar a estos servidores públicos, ni siquiera con una reprimenda por parte de sus jefes, para dejar en claro que “la Superioridad no estuvo de acuerdo con ese comportamiento prepotente y estúpido”, queda la percepción de que a las autoridades municipales les importa un pito si la gente de Hermosillo se molesta o no con las decisiones que ellos toman.
Y no nos debiera extrañar, porque así ha sido en Hermosillo en los últimos dos años, ocho meses y medio.En fin.
SSSSSSSS…Pero, como una cosa trae la otra, está de risa loca el anuncio del municipio de que a partir de este fin de semana, van a meter en cintura a los policías “ratas” (perdón, que despojen a los detenidos de sus pertenencias o dinero) y que se meten a sectores que no les tienen asignados para quién sabe qué cosas, (pero nos imaginamos que a trasquilar al que agarren borrachito) y una larga lista de fechorías, que se entiende son el pan de cada día en la corporación policiaca.
Quesque al que agarren con las manos en la masa, los van a despedir ipso facto. Juar, juar. Ver para creer. No corren ni a los que tuercen bien “pachecos”, o “cocodrilos” o con “chiva” en la sangre, menos que vayan a sacar de las filas a los agentes que sorprendan cometiendo pecata minuta.
O sea, que antes de irse, van a dejar un reglamento que debieron implantar al haber llegado y no al 5 para las 12, cuando ya hicieron los policías lo que se les pegó en gana con la población hermosillense. Y luego no quieren los que mandan en el Ayuntamiento que se hable todo lo que se habla de ellos.
SSSSSSSS… Muy jocoso resultó escuchar en una estación de radio de alcance estatal, a quien dijo ser la operadora de la campaña política del candidato del PRI a la alcaldía de Hermosillo, quien negó que el Maloro fuera el autor intelectual de la guerra sucia en contra del abanderado panista al mismo cargo, Alejandro López Caballero.
Porque cualquiera pudo darse cuenta de dos cosas: Que no disimuló saberse “de memoria, de machetito” todo lo que se expone en los panfletos que andan repartiéndose por toda la ciudad, con el afán de enlodar al candidato panista (lo dijo casi como si lo estuviera leyendo).
La segunda. Dijo la dama en mención que Manuel Ignacio ya tiene en su haber las campañas por una diputación local, una federal y la actual por la alcaldía, que ya tiene experiencia suficiente; que sabe cómo trabajar y que “esta vez no” (sic) es autoría del Maloro esa guerra sucia.
Dos desafortunados deslices que nos pintan de cuerpo entero a quien se ostenta como el custodio de la decencia y de los más altos valores morales de los que pueda alguien hacer gala aquí en Hermosillo.
Dos detalles significativos más que desvelan el “misterio” de quién está detrás de Abre Tus Ojos.
O dicho de otra manera: Dos errores garrafales que cometió esta mujer de quien no dudamos de su capacidad como operadora política pero que, como a todo buen cocinero, se le va uno que otro tomate. Así, ella aceptó tácitamente su responsabilidad en la elaboración de los textos difamatorios y calumniosos y aceptó, al mismo tiempo, que en las otras campañas sí enderezó Manuel Ignacio guerras sucias en contra de sus adversarios, pero “no esta vez”. ¿Se habrá redimido en realidad “El Maloro”?
Y como lo de las guerras sucias es un cuento de nunca acabar, aquí valdría la pena preguntar si hay alguien en Hermosillo que conozca bien al Maloro y no lo crea capaz de estar detrás de esa campaña de infamias que, como él sabe bien, no se traducirá en votos, pero que las lleva a cabo porque Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez se rige por el mandamiento de “Difama y calumnia, que algo quedará”.
Por lo pronto, que le pida Manuel Ignacio a su “operadora” que no sea tan distraída y que conecte bien la lengua con el cerebro, porque le puede seguir levantando las faldillas.
Agradecemos sus comentarios a nidodeviboras@sonorahoy.com