| 02/mayo/2012 13:25 | Twittear |
Después de una batalla casi campal, Flor Ayala ha podido hacer campaña -oficialmente- como candidata a diputada federal por el distrito 5. Ha batallado, pero también ha trabajado muy duro para conseguirlo, dijo.
Después de una batalla casi campal, Flor Ayala ha podido hacer campaña -oficialmente- como candidata a diputada federal por el distrito 5. Ha batallado, pero también ha trabajado muy duro para conseguirlo, dijo.
Las diferencias al interior del PRI, su partido, fueron ventiladas a los cuatro vientos, así como también la inconformidad de que la hubieran dejado fuera para darle el lugar que le correspondía al también diputado y representante de la CTM, Vicente Solís. Sin embargo, su muestra de madurez al no imponerse a esta decisión, bien le valió una merecida recompensa.
Primero fue llamada a colaborar de manera cercana en el equipo del candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, y seguidamente se le compensó, por decirlo de alguna manera, con una candidatura plurinominal en un excelente lugar que le garantizaría estar en el Congreso de la Unión.
Para la hoy candidata, las cosas fueron alineándose y una nueva batalla, más general, por el respeto a la equidad de género continuó favoreciéndola, no quedándole más opción al PRI Sonora que devolverle la candidatura que a todas luces le arrebataron, y como una muestra de que su futuro la tiene colocada prácticamente en San Lázaro, continúa con la oportunidad de tomar ‘la pluri’.
Pasada la tempestad y con los ánimos más relajados, Flor Ayala, asegura que le ha tocado ser parte de una generación en la que se han empezado a romper ciertos paradigmas en los que a ella le ha tocado ser la punta de lanza que se ha vivido en todos los partidos, y por lo mismo se siente satisfecha por ser parte de la nueva etapa que está viviendo el país en cuestión política.
Con el estilo franco y espontáneo que la ha caracterizado desde que apareció en la escena política, dijo que también ha batallado para hacer valer la equidad de género, terreno en el que le ha tocado quitar varias piedras del camino y que su recompensa será con el tiempo, cuando lleguen otras generaciones a quienes no les sea tan difícil poder estar en donde se toman las decisiones.
De sus fricciones con Solís y la CTM, comentó que logró limpiar la relación porque ella es una mujer de acuerdos. “Hay batallas que valen la pena luchar, y esa batalla que yo hice en su momento con la CTM, valía la pena porque dejaba un mensaje puesto en la mesa, y eso era más para mí, más que llegar a lograr el triunfo”.
Agregó que “después de ese zafarrancho y después de todo lo que pasó, y todo lo que tuvimos que hacer”, platicó con Vicente Solís y le ofreció no solo su apoyo moral sino toda su estrategia de campaña, para que trabajara en un distrito que él no conocía, porque lo importante era que ganara, porque se encontraban en una etapa que era importante sumar y no dividir.
Aún ahora, dijo, no estamos en momentos de decir “aquí se rompió una taza y cada quien para su casa”, porque la prioridad es recuperar la Presidencia de la República y lo que menos necesita el candidato Peña es que en los gobiernos estatales se den divisiones.
La acción de tragar sapos sin hacer caras, le abonó mucho para lo que vino después: se dio la batalla para el respeto y cumplimiento a las cuotas de género, y el PRI como todos los partidos tuvo que acatar la resolución del TRIFE, y fue en esa coyuntura cuando tuvieron que voltear a Sonora y ver que Flor Ayala estaba ahí, el resto de la historia es de sobra conocido, le regresaron su candidatura por mayoría y aún conserva la candidatura plurinominal, dos grandes oportunidades para ganar, o ganar.
¿Eres consentida del CEN del PRI, verdad?
(Rió) “Pues yo pensé que no me querían. Pero pues más bien creo que me tocó estar en el lugar y en el momento preciso, eso fue lo que sucedió. Creo que se sabía que yo podía llevar bastantes votos a la candidatura de Peña en la votación federal y se les hizo de alguna forma desperdiciar un capital político que ya existe y que se encuentra vigente”.
Considera que por esa razón se le ofreció la pluri, para hacer campaña junto con los candidatos por mayoría y así poder abonar su parte en toda la estrategia.
En lo que concierne a tus propuestas, y dando por hecho que estará en el Congreso de la Unión, la candidata tiene dos prioridades que tienden a afrontar los problemas de Hermosillo. Uno es el del agua y otro el de las tarifas eléctricas.
El tema de las tarifas eléctricas ha sido llevado y traído pero no se ha podido resolver; Ayala piensa que no se han aterrizado porque los diputados sonorenses no han formado parte de esta comisión y con ello dar una buena pelea. Respecto al tema del agua, que por muchos años ha sido el pan nuestro de cada día en el Estado de Sonora, la entrevistada señala que en doce años -cuatro legislaturas federales- tampoco ha habido un solo diputado de Sonora en la comisión del agua, cuando hay cuatro de Sinaloa y tres de Nayarit, por mencionar un par de ejemplos.
Lo anterior depende de acordarlo con el coordinador de bancada para que se busque un lugar en las comisiones de interés para el diputado, así que en este caso las comisiones que buscará serán la del Agua y la de Energía. Sus intereses personales también van encaminados a abordar el tema de los niños y a hacer más duras las penas para los mal tratadores de mujeres y generadores de violencia intrafamiliar.
De su futuro trabajo Flor Ayala enfatizó: “Estoy encantada de estar en el Congreso porque el 40% de quienes estemos ahí vamos a ser mujeres, es decir, de 500 diputados, vamos a estar 200 mujeres, y la dinámica va cambiar por completo, antes había 80 diputadas mujeres. Va haber más trabajo, más compromiso, mucha más responsabilidad y una visión completamente distinta para cada ley que se vaya aprobar”. Reiteró “me encanta estar en este parte aguas de la vida política de mí país”.
En cuanto a las asignaturas que le quedan pendientes en el Congreso local, señaló que no ha logrado convencer a la mayoría de los diputados para que aprueben su propuesta para cambiar la Ley Orgánica del Poder Legislativo, misma que se encuentra en la Comisión de Gobernación. El objetivo es que los diputados deben trabajar por lo menos 52 semanas al año, o sea todas las semanas “porque has de saber que el CES no es de los más improductivos en el país pero sí de los que menos sesiona, como 30 veces al año”.
Acerca de los posibles votantes del Distrito 5 Federal, dijo que la gente está contenta porque han visto que ha trabajado con honestidad y pasión, y que los simpatizantes priistas se habían quedado con un amargo sabor al dejarla fuera de la contienda, pero que se sienten satisfechos de que esté de vuelta “gastando suela” en sus recorridos.
Los adversarios políticos de Flor Ayala son Lorenia Valles –del PRD-; su compañero en el Congreso local, Damián Zepeda -por el PAN-, Oscar Cota del Panal, y un candidato del PVEM a quien no conoce; de todos ha dicho que son buenos competidores pero que no ha coincidido con ellos en sus recorridos, tal vez porque “yo creo que está muy grande mi distrito o porque no están trabajando”.
Por otra parte, el trabajo de la fórmula a la que pertenece la entrevistada de Las5.mx consiste en conjuntar capacidades para generar la intención del voto, “tenemos que trabajar en mucha coordinación y comunicación para que nuestro objetivo sea llevarle votos a Peña para obtener la Presidencia, aparte de que tenemos un excelente candidato que se pinta solo y nos ayuda a obtener votos”.
En general Flor Ayala se ve satisfecha con el trabajo que está haciendo y confiada de lograr la Diputación en las urnas el 1 de julio. “Voy a estar ahí porque voy a ganar”, declaró. Y en caso de no ser así, tiene el número seis en la distribución de plurinominales, si no llegara a echar mano de ella, ésta pasaría para María Elvia Amaya.
“Estoy encantada, me muero por estar ya en el Congreso, porque vamos a haber muchas mujeres y cuando nos aliamos en causas comunes y trabajamos en causas comunes somos aliadas hasta la muerte.