Nos queda a deber Alfonso Durazo

Nos queda a deber Alfonso Durazo

Armando Vásquez Alegría

ESTÁN MANEJANDO QUE EN EL CASO DEL asesinato de varios integrantes de la familia LeBaron hubo cerca de medio centenar de involucrados pero que de ellos han capturado a siete, la pregunta lógica es: ¿y que han hecho las autoridades tanto gringas del FBI como las nacionales que no han logrado la captura de los restantes involucrados?

Ojalá lo hagan antes de que este fin de semana se encuentre el Presidente en tierras sonorenses, pero no creo.

Desgraciadamente la política de abrazos, no balazos y de defensa de la vida por sobre todas las cosas, como acaba de señalar Alfonso Durazo, no permiten que las investigaciones contra el crimen organizado o los grandes capos, avancen.

Dejó en claro Durazo que la idea es quebrarlos financieramente pero no hemos visto a ningún cartel tronado pues todos sabemos que son dueños o bien de bancos o su dinero lo manejan en dólares en efectivo con lo que pagan a sus empleados o sicarios. Entonces será mucho muy difícil que logren derrotar a tales personajes por esta vía pues sin duda alguna el manejo del mercado negro financiero rebasa a las autoridades.

Pudiera pensarse que el mismo pueblo denuncie las tropelías de los jefes narcos, ¿pero cómo pudieran hacerlo si se convierten en los principales héroes al repartir juguetes en estos días ad hoc o bien colchones cuando hay inundaciones o comida cuando así se amerita?

No, pues no se puede lograr que los denuncien.

Deje usted eso ¿y qué pasa cuando se convierten en los principales promotores de la seguridad?, ¿en aquellos personaje que se agradece que se hagan cargo de la vigilancia de los pueblos y mantienen la tranquilidad –cero robos, cero asaltos–, pues ello significa una política de que los dejen pasar droga y no requieren que haya sobresaltos en los lugares de trasiego?

Pues a toda madre.

¿Y qué me dice de las ciudades fronterizas como Nogales o Aguaprieta donde no permiten el consumo de crack o cristal y mucho menos su proliferación pues les afecta en sus objetivos de envíos a Estados a Unidos?

La verdad es que visto así, hasta tendríamos que agradecerles su presencia en ese sub mundo.

La bronca es cuando no se ponen de acuerdo y son varios los cárteles que se pelean por la plaza y causan destrozos y se matan entre ellos imponiendo una zozobra en la población. Allí es donde está el quid como ocurre en el caso de Ciudad Obregón y Guaymas donde el pleito es por el trasiego, pues si fuera por el consumo de la droga en esos lugares, ¿cuánta ganancia les puede dejar?

Pero si abundamos en este tema y como decía Felipe Calderón, se les está entregando a los narcos el gobierno y ahí viene el problema pues decidirán las políticas públicas de ciudades y con ello el Estado como institución pasará a un segundo término.

Y aquí es donde nos está fallando el doctor Alfonso Durazo pues se pierde la capacidad, como autoridad, de definir el destino de bienestar de los ciudadanos que al paso que vamos ocurrirá lo que en Colombia hace una treintena de años cuando la gente votaba a favor de los candidatos apoyados por los narcos y más cuando –a pesar de sus actividades ilegales–, esos aspirantes abanderaban las causas populares y casuísticamente, de los valores que dan vida y sostenimiento a las familias.

Al día de hoy y conforme vemos los escenarios, son los jefes de los carteles los que llevan buena delantera en esto de la gobernabilidad que ellos mismos han impuesto en innumerables congregaciones poblacionales, y tan llevan ganando el terreno al gobierno que la gente no los ve mal pues somos más la gente de bien y si dichos personajes nos aseguran bienestar en materia de seguridad, pues que caray.

De hecho, déjeme decirle que ya hay poblaciones del país donde cobran derecho de piso y le aseguran como empresario que por esa cantidad mensual que usted entrega les aseguran que trabajarán en tranquilidad, (y lo cumplen y castigan al que le roben) pero no solamente eso, sino que si se ve apurado en materia financiera le prestan dinero para que siga trabajando y no cierre su negocio con la tolerancia y políticas propias que ellos imponen.

Estamos llegando a esto en México y bajo este esquema ¿usted cree que les importa a estos personajes del hampa que la SIEDO o cualquier otro tipo de autoridad les quiera quebrar financieramente?

Por Dios. ¿No verá esto Alfonso Durazo, AMLO y el resto del gabinete o son cómplices de estos nuevos esquemas?

Carambas. Lo curioso es que esto que escribo todo mundo lo sabe o lo percibe.

INCOMPRENSIBLE QUE en pleno siglo 21 el tren en el cruce de Vicam, se haya llevado a un camión, matado a siete pasajeros y provocado una treintena de heridos y a plena luz del día. No puede ser. La Fiscalía ya está investigando al respecto.

Hasta eso que no es la primera ocasión que el ferrocarril ha sufrido accidentes, pero nada tan serio como este accidente.

SI ALGO TIENE Abel Murrieta, ex procurador de años de Sonora y ahora representante legal de la familia LeBaron, es que sabe manejar, no solamente el aspecto legal de los casos, sino el mediático también y siempre ha sabido incrustar la polémica periodística en los oídos mediáticos tan ansiosos de este tipo de información.

De hecho su presencia tomará resonancia nacional y en lo local pues causará más polémica en el evento denominado Abelandia (este 17 de enero, en su rancho), donde pululará de periodistas y actores políticos de todos los tamaños, como siempre.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director general de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

https://www.facebook.com/armando.vazquez.3304

Comentarios

menu
menu