Ni Palacio de Gobierno tiene equipo contra incendio

Ni Palacio de Gobierno tiene equipo contra incendio
Armando Vásquez Alegría
AÚN HUELE MI oficina a humo.
Ocurrió el incendio de unos departamentos a media cuadra de mi oficina –Colosio y Jesús García–, y una chispa brincó quemando una palmera seca perjudicando el techo de mi vecino. Suerte que se dio cuenta de ello una persona que laboraba en mi techo y dio aviso a los bomberos. Fueron, pues, dos incendios.
Minutos antes de este fuego, señalé por mi red de watsap que se estaba incendiando el cerro del Apache, por allá por Las Minitas pues al parecer quemaron maleza.
Hay quienes me aseguran que los incendios son comunes en época de calor como el que hemos vivido, pues los vidrios hacen que se concentre la luz del sol y se provoque la llama. Suena lógico.
Pero ya entrados en gastos recordé que hasta hace tres, cuatro o cinco años, Hermosillo no era ciudad de incendios. Al menos del tamaño que se han sucedido.
Cerros completos en llamas, (En La Sauceda y Piedra Bola),  el puente del Morelos, el cinema 70 que está abandonado, centros comerciales como el Ace Center, dos o tres palapas donde venden mariscos, la parte de atrás del Estadio Héctor Espino, los corralones municipales, maleza escandalosa a lo largo del canal que atraviesa el Vado del Río, residencias,  negocios de pizas, el edificio Banca Cremi, una zapatería en el centro, incluso hubo una racha de bodegas –creo que media docena–,  y el etcétera continúa.
Se ha manejado que hay uno o dos personajes de los llamados pirómanos. Posiblemente, nada se puede afirmar o negar, pero lo curioso es que sea como sea, estos incendios nos dejan ver que estamos rebasados como ciudad pues hasta el año pasado, de los 210 hidrantes, únicamente funcionan 111. https://bit.ly/2Ie3qwB
(Los hidrantes llenan las pipas de los bomberos, vaya usted a saber si cuentan con la suficiente presión para cumplir con su objetivo).
Aunado a ello no tenemos la cultura del manejo de extintores cuyos precios dependen del tipo de incendio que pudiera ocurrir o la magnitud del mismo que pudiera presentarse. Los hay desde 600 pesos para traer en el carro o tener en la casa –de cuatro kilos y medio-, hasta de dos mil o cuatro mil pesos. Todos recargables.
No nos vayamos lejos. Ningún camión urbano trae extintor. ¿Cuántas veces hemos visto que se queman esos camiones y los choferes lo dejan, no creo que tengan experiencia en el manejo de los extintores. ¿Pero alguna vez usted ha manejado alguno?… yo no.
Y vaya que hay empresas –como los periódicos– que cuentan con insumos como los rollos de papel y líquidos que emplean en prensa de fácil combustión, e incluso, no sabemos diferenciar los tipos de incendios, pues hay algunos que mezclan productos químicos que requieren un tipo especial de extintores, me imagino que de los más caros.
El detalle es que cualquier persona puede, con un simple encendedor, ocasionar un incendio. La clásica es echarle la culpa a los indigentes, pues son quienes caminan de aquí para allá, sin lugar fijo y amerita que los vigilemos.
Un ejemplo de ello ocurre, curiosamente, con un indigente que tiene trazada su ruta de movilización por el lado del Vado del Río. Es un personaje alto, de 1.85 metros, moreno quemado, sin barba, de unos 45 años, viste pantalón caqui y una camiseta blanca con rayas verdes, sucio, por supuesto, a quien se le ha visto por lo general por el bulevar Serna y Galena, luego se asoma de manera constante al restaurante El Palomino y anda por esos rumbos.
Se llega a meter en los tubos de la alcantarilla ubicada en Vado del Río y Galena. Lo curioso es que –me informan–, le gusta quemar maleza, como ocurrió hace un mes abajo del puente enfrente del restaurante Palomino.
No sería malo que la autoridad competente estuviera al pendiente. Y no es porque a un lado está el edificio del HSBC que está cerca, allí por la Comonfort y Vado del Río, sino por precaución.
En el caso del incendio del corralón allá por rumbos de Real del Catorce, ocurrido la noche de este martes y donde se quemaron algo así como 300 carros, según fuentes, otros hablan de 120, como sea son muchos –que por cierto no he visto la información publicada al respecto, a lo mejor hoy—pues ello nos indica que, con estos calorones, lo mínimo que deben hacer las autoridades es quitar la maleza que hay alrededor de esos vehículos en el resto de los otros dos corralones existentes donde hay miles de carros a la espera de que sus dueños los reclamen.
Para que se de otra idea de la gravedad de la situación, desgraciadamente lo que viene siendo personal especializado de bomberos, así como los inspectores de Protección Civil, son tan pocos que existe un déficit de cuatro mil negocios o establecimientos que no han podido ser atendidos por falta del personal adecuado.
¿Sabía usted, por ejemplo que conforme a la ley se deben cubrir requisitos esenciales para que desgracias como los incendios no ocurran y que ninguna de las universidades de Hermosillo cumplen con ellos?
Luego tenemos el caso de los palacios del Vado del Río. Abajo del área de estacionamientos, en el sótano, se encuentran en cada edificio su respectivo equipo contra incendios y cada uno con su cisterna de miles de litros de agua. El detalle es que funcionan en base a electricidad que bien puede ser cortada en los edificios como medida precautoria al ocurrir un siniestro y entonces empieza a funcionar el equipo de gasolina que se tiene para echar a andar las bombas en caso dado.
El detalle es que esas bombas de gasolina deben recibir mantenimiento preventivo y correctivo, es decir, tirar la gasolina de las mismas, poner nueva, checar niveles de aceite, la batería para el encendido porque prende automáticamente con un sistema de transferencia y cada tanto tiempo comprobar pues, su buen funcionamiento.
Por otra parte, hay que recordar que el pasado seis de mayo hubo un incendio en la Clínica del Noroeste y evacuaron pacientes. ¿Los hospitales del sector público y privado, contarán con sus respectivos equipos en caso de incendio?… no creo.
¿Y qué me dice de los hoteles?, ¿los mercados municipales?, ¿los negocios que venden telas?, ¿las centrales de abasto?, ¿todas las escuelas?, ¿la fábrica de velas a un costado del incendio de ayer?, ¿los talleres mecánicos que manejan gasolina y que se va al drenaje?, ¿los cines?, ¿centros comerciales grandes?, ¿súper mercados?, ¿franquicias, restaurantes?, ¿los nuevos condominios de varios pisos? y otro largo etcétera.
Vaya, si hasta en Palacio del Ayuntamiento hubo un incendio https://bit.ly/2WGpuZE  y se demostró que no cumple con los requisitos propios, de hecho lo mismo ocurre en Palacio de Gobierno donde no hay salidas de emergencias y sí, corren riesgo en caso de incendios sobre todo los funcionarios que están en la planta alta, incluyendo a la gobernadora.
Hay extinguidores, pero no hay equipo contra incendio, –de hecho, muchos funcionarios ni saben cómo utilizar los extintores–, lo único que hay en el techo son unos tinacos con veinte mil litros de agua pero que abastecen los baños, no sirven en caso de incendio, es todo lo que hay.
De hecho lo único emergente que hay es una planta de luz de emergencia interconectada del almacén ubicado atrás de la Secretaría de Hacienda –por la Paliza, a un costado de Palacio—y que por debajo de la calle está interconectada, pero fuera de eso no hay otro equipo especializado emergente.
Qué grave. Desgraciadamente la prevención es lo último que se atiende, de mala gana y sin presupuesto.
De hecho, ya se quemó una vez, verá que suave está la crónica histórica: https://bit.ly/2Id18h4
Un detalle que vale la pena reconocer es el trabajo servicial y bien hecho tanto de los bomberos como de los policías municipales que actuaron con prontitud y eficacia desde el momento en que se les avisó del incendio ocurrido en la casa de mi vecino. También, vale la pena reconocer el esfuerzo de los trabajadores del Molino La Fama. Como sea, la peste a humo de mi oficina desaparecerá con el tiempo. Buen trabajo.
EN FIN por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.
Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com
Twitter: @Archivoconfiden
https://www.facebook.com/armando.vazquez.3304

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