La sensibilidad de las ciudades…

La sensibilidad de las ciudades…

Armando Vásquez Alegría

CUENTAN LOS sociólogos urbanos que en México, se estima que alrededor de 75% de la población vive en una ciudad; lo que se compara con las tasas de urbanización de los países occidentales. Yves Étel (2009) en su artículo nos recuerda que en 2007 la población urbana rebasó por primera vez a la población rural (en términos de porcentajes).

También hace observar que el fenómeno de crecimiento demográfico urbano se enfatizará en los próximos años: para 2030, se prevé llegar a 62% de la población mundial, para 2050, se estima llegar a 68%.

Este crecimiento, según el autor, afectará más a las ciudades medias (como0 Hermosillo) que a las grandes aglomeraciones urbanas. Esta situación se relaciona estrechamente con dos fenómenos aún poco estudiados en este contexto: la migración y la pobreza; este último considerado por Étel como el problema más importante y más explosivo políticamente hablando. https://bit.ly/2SmC5Mv

Este estudio completo al cual puede usted acceder en el link de arriba nos arroja a su vez dos contextos:

La sensibilidad, como una evolución natural de las ciudades que transmutan a otra fase en la cual se refleja primeramente a través de los aspectos artísticos que toman mayor relevancia  y otra, sobre situaciones directamente ligadas al hogar como son el cuidado de las mascotas (las más vulnerables de todas las especies) y coligadas a los que menos tienen.

Por eso causa tristeza, más que coraje, que en las madrugadas cuando usted deja la basura por fuera de su casa ya hay personas que hicieron su recolecta y usted, como yo, lo que hacemos es separar los botes, ropa o lo que se pueda en bolsas separadas. ¿O usted no lo hace?, en mi casa si.

El otro fenómeno que se desprende es en el terreno medio macro, de allí que para apoyar en la medida de lo posible la limitación de la pobreza participemos en alguna de las organizaciones filantrópica que existen en el Estado, que en el Estado son casi 600 a julio del 2017.

Un total de 223 asociaciones son de Hermosillo, 166 en Cajeme, 27 en Guaymas, 29 en Nogales, 27 en Navojoa y 25 en San Luis Río Colorado. El resto está distribuido en diferentes municipios. https://bit.ly/383NrLW

El otro punto es el de la educación.

En el contexto de un pueblo educado, académica, religiosa y en base a las llamadas buenas costumbres recibidas en su hogar, es factible que ese ciudadano se encamine por el bien, más que por el mal.

¿Cuántas gentes con licenciatura o posgrado conoce que son asesinos?, en cambio, ¿cuántos sicarios conoce que cuentan con educación básica?

La ignorancia a su vez conlleva a conformar actitudes negativas en las cuales poco importa ofender, denostar, atacar y hasta asesinar pues la línea divisoria entre el bien y el mal suele ser muy delgada… ¿o a poco usted no ha pensado causar daño a quien le perjudica? … puede llegar a pensar en matar a una persona pero se detiene por los valores que ha recibido en su vida. Nada más lo piensa, pero no lo realiza.

Y cuando la sociedad vive una etapa de descomposición se incrementan los niveles delincuenciales. ¿O por qué cree usted que el Estado invierte la mayor parte de su presupuesto en educación?

En este tenor hay un sub producto de la ignorancia, es la utilización de las malas palabras lo cual refleja falta de educación en el hogar, la escuela y la comunidad que es mal visto –aunque mucho se utilice lo cual no es justificante–, que conlleva a su vez la minimización del respeto, la clave para que a todos nos vaya bien. La vulgaridad –tono, palabras, expresiones, simbolismo–, nunca será aceptada por la gente de bien.

Y no es porque no acepten esa forma de ser, sino porque no la justifican y se contraponen directamente a lo que por años han manejado en casa que son las buenas costumbres.

Por eso, cuando hay matrimonios la novia o el novio deben pasar por el tamiz de la familia, de allí que unza buena base de aceptación es el comportamiento de la persona.

Entonces, si tomamos en cuenta que a más altura en la cúpula de poder, como le dijeron al hombre araña, la responsabilidad es mayor, debemos entender que las acciones, actitudes, vocabulario de quienes por su importancia como seres humanos son enormes por su capacidad de llegar, permear, influir o sistemas de distribución de sus mensajes son más amplios.

¿Lógico, no?

De allí que hay que asumir una responsabilidad tácita. Nunca he escuchado a líderes públicos utilizar el subproducto del vulgarismo para trascender. ¿O usted si, estimado lector?

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director general de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

https://www.facebook.com/armando.vazquez.3304

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