La disyuntiva de Ernesto Gándara

La disyuntiva de Ernesto Gándara

Armando Vásquez Alegría

ENTIENDO LA DISYUNTIVA en la que se encuentra Ernesto “El Borrego” Gándara.

Por un lado, en diferentes partes he escuchado que el problema no es él, sino la carga negativa de su partido el PRI. Por el otro, también se ha dicho dentro del propio instituto que no hay mejor elemento para aspirar a una victoria. Y por supuesto, Gándara ya ha repetido incansable que no piensa renunciar al PRI.

Claro, ya todos sabemos que en el PAN le dijeron que debía renunciar al PRI y que lo podían llevar como candidato.

También vimos la posición de un Ricardo Bours quien dejó de lado la candidatura independiente y recibió el cobijo del Movimiento Ciudadano con lo cual, supuestamente, Ernesto se vería limitado en los votos que representa el cajemense, pero retiraría de la contienda por la gubernatura a María Dolores del Río, lo cual es una situación muy interesante por ser de Hermosillo donde se concentra un 35 ó 40  por ciento de las votaciones.

Claro está, sin duda alguna la posición de poder que maneja Manlio Fabio Beltrones no es cosa menor y ya lo demostró en su momento en una historia muy conocida.

El PRD, pues está a la espera de ofrecimientos, de una propuesta de negociación, lo mismo que otros partidos, incluso nuevos que buscarán de alguna manera permanecer en el pandero político en el caso de Sonora.

Ahora bien. Ampliemos el contexto.

1.- Conocido es que la ciudadanía ya no confía en los partidos. Impresionante la crisis de credibilidad que han estado viviendo.

2.- Como bien lo dijo en su momento El Pato de Lucas, la gente votará por las personas, eso queda muy claro.

3.- Ser candidato oficial –así sea Ernesto Gándara por el PRI o el mismo Alfonso Durazo por Morena–, conlleva ipso facto una carga negativa conforme a lo dicho en el primer punto.

4.- La medición de la “cola de corrupción” que carguen los candidatos será un punto clave en la votación.

5.- Ninguna elección lector, ninguna, es igual a otra.

Y en este tenor, ¿qué pasaría si Ernesto Gándara buscara el consenso ciudadano y fuera candidato independiente?

Pros y contras.

a).- Pudiera, entonces sí, hacer alianzas con cuadros de diferentes partidos, PRI, PAN, PRD, MC, PT, (fuera de que se le unan en su proyecto) e incluso, hasta de los mismos morenos pues quedarán muchos desprotegidos al querer ser y no lograr una candidatura.

b).- Se quitaría en automático la carga negativa natural de los partidos. De hecho, hay una corriente interna del PAN y desde el mismo Morena, arando en su favor.

c).- Requiere como mínimo 65 mil firmas para ser candidato independientes (3 por ciento del listado nominal que pega en los dos millones 200 mil) y mientras el resto de los contendientes buscarían las candidaturas en sus partidos, Ernesto estaría en campaña permanente en el lapso que da la ley para buscar esa cifra.

d).- Aunque el número mágico para ganar la gubernatura son 400 mil votos –es el común–, contaría con un ejército de 65 mil elementos para promocionarlo.

e).- No sería factor de negociación por parte de intereses cupulares.

f).- Al ser un candidato de diferentes partidos se permitiría un gobierno plural que obligaría a crear un balance que tanto se ha buscado por el ciudadano que desea, por ejemplo, que el contralor sea de un partido diferente al que milita el gobernante. Equilibrios, pues.

¿Contras?

a).- Algún tipo de machincuepa legal que le quieran fabricar para limitar al máximo su promoción.

b).- Que no consiga las 65 mil firmas.

c).- El golpeteo de campañas negras durante su búsqueda de firmas, lo bastante promocionada$, que permitan de alguna manera crear desestabilización en su equipo de trabajo y generar traidores a su proyecto.

d).-  Que se convierta en cena de negros (o se le haga bolas el engrudo) durante el nombramiento de las cien candidaturas restantes –legislativas federales, estatales y alcaldías–, y que en lugar de que le sirvan de promoción positiva, sea rebasado y le generen divisionismo, intranquilidad y creación de comunicación dañina.

e).-  Que su capacidad de negociación sea absorbida por falta de una delegación de funciones adecuada.

f).- Y que sus procesos de búsqueda de firmas no sea el pertinente por múltiples factores.

Para finalizar este análisis hay que considerar tres características positivas que se conocen de Ernesto: es tesonero –la tercera es la vencida–, no es corrupto y nunca traiciona. Esto independientemente de ser buen padre, hermano, amigo y fino como persona.

Y tres que pudiéramos considerar negativas: tiene fe ciega en las personas, confianzudo, lo cual a veces no es bueno, pero ni modo así es él; no sabe tomar y disfrutar de vacaciones, siempre en la talacha lo cual de alguna manera afecta en la salud de cualquiera y no sabe divertirse, ni andar en juergas, es más, nunca en veintitantos años  de conocerlo lo he visto tomar más de dos cervezas y mucho menos decir una mala palabra, digo, si se puede colocar entre sus características dañinas.

EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorado en Administración Pública. Es director general de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de CEO, Consultoría Especializada en Organizaciones… Cuando la unión de esfuerzos no es suficiente.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden

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