Impulsan miedos a Trump y Brexit

Impulsan miedos a Trump y Brexit

Cd. de México (01 julio 2016).- El triunfo del Brexit en Reino Unido y el alza de Donald Trump en Estados Unidos responden a un mismo factor: el miedo a la globalización por la profunda desigualdad que ha generado.

Expertos consideran que, por encima de cualquier otra causa, ambos fenómenos se han visto impulsados por la rabia de las clases medias y bajas contra un modelo económico que sienten que no los ha beneficiado y que lo ven como una amenaza a su identidad.

“En ambas situaciones hay un resurgir de un tipo de nacionalismo impulsado por el estancamiento económico, la sensación de falta de seguridad y la percepción de una pérdida cultural y de identidad nacional”, explicó a REFORMA Morris Levy, profesor de Ciencia Política de la University of Southern California.

“Aquí es donde surgen políticos como Trump, en Estados Unidos, o Nigel Farage, en Reino Unido, que apelan a un cierto grupo de votantes: el votante tradicional blanco”, expuso Gerardo Munck, profesor de Relaciones Internacionales de la misma universidad.

Aunque a primera vista las economías de ambos países lucen sanas, en su interior residen profundas desigualdades que han golpeado el poder adquisitivo de la clase media y creado un clima de descontento con la clase política y las élites financieras.

En Reino Unido, la capital ha experimentado un rápido desarrollo en los últimos años, pero las plantas de acero y las minas de carbón en el norte de Inglaterra y Gales se han visto obligadas a cerrar sin ofrecer a sus trabajadores otras alternativas laborales.

En Estados Unidos, aunque Silicon Valley y las nuevas empresas de tecnología viven una segunda época dorada, los empleos y los ingresos se han retraído en las zonas rurales y áreas metropolitanas del centro del país.

“La globalización ha llevado a una tremenda desigualdad. Cuando en Estados Unidos se dice que ciertas políticas económicas benefician al país, esto no es cierto: se benefician algunos”, argumentó Munck.

“Pero lo que estos líderes dicen a los votantes es que una fuente fundamental de sus problemas son los migrantes. En Reino Unido, aquellos que vienen de los países del este de la Unión Europea; en Estados Unidos, los mexicanos”, agregó.

Las consecuencias de esta retórica antimigrante no se reducen al Brexit y a la candidatura de Trump.

La Policía británica ha reportado un incremento del 57 por ciento en las denuncias por crímenes racistas desde la celebración del referendo, y los ataques contra mezquitas se han vuelto habituales en Estados Unidos después de cualquier atentado en el país cuyo autor sea musulmán.

Para afrontar este nuevo populismo, coinciden ambos profesores, es necesario que la clase política escuche a aquellos que se sienten abandonados por el sistema y que acaban seducidos por el discurso antiglobalización.

“En estos países existe una sensación de vulnerabilidad económica y cultural frente a la migración, lo que no significa necesariamente que sus pueblos sean xenófobos”, dijo Levy.

“Deben tomarse en serio las preocupaciones de aquellos que apoyan a una persona como Trump y que desconfían de la clase política y las instituciones del Gobierno”, añadió.

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