FIN A LA AMENAZA DE HUELGA; GANAN LOS SONORENSES: CPA

FIN A LA AMENAZA DE HUELGA; GANAN LOS SONORENSES: CPA

SSSSSSSS… Dos circunstancias ponen de nueva cuenta  de relieve el liderazgo que tiene nuestro estado en el panorama nacional. Una es la ratificación del acuerdo binacional que firmaron los gobernadores de Arizona Doug Ducey y nuestra mandataria Claudia Pavlovich, con lo que queda inalterable lo que se ha avanzado hasta hoy en la consolidación de lo que se conoce como Megarregión, un espacio privilegiado que abarca a ambas entidades donde se logran conjuntar capitales de inversión para generar desarrollo y crecimiento, lo que es considerado ya como un ejemplo de cooperación no sólo entre dos entidades, sino entre dos países.

En un oficio conjunto, ambos llamaron a los representantes de los poderes legislativos de sus respectivos países a ratificar el Acuerdo pactado recientemente, a fin de que continúe la buena relación entre las dos naciones.
Esta ratificación, a todas luces un logro diplomático, de los dos mandatarios, se da luego de que en un primer momento el gobernador republicano de Arizona hubiera otorgado su respaldo al Presidente de los EEUU, Donald Trump, en su afán de castigar a México con aplicar aranceles progresivos y acumulables de un 5 por ciento mensual, de no plegarse el gobierno de Andrés Manuel López Obrador  a las condiciones en materia migratoria que le imponía nuestro vecino del norte.
Si consideramos que la Gobernadora Claudia Pavlovich ha sido prácticamente una decidida activista en impulsar a Sonora en el plano nacional e internacional como un espacio de privilegio para invertir, no es difícil concluir que en gran medida la ratificación del compromiso comercial entre Arizona y Sonora es mérito de nuestra mandataria estatal.
Y quienes integran el gobierno de la llamada Cuarta Transformación no podrán regatearle a Claudia Pavlovich la gestión de este tipo de acuerdos que son los que necesita México no sólo conservar, sino impulsarlo de manera mucho más decidida para generar las condiciones de desarrollo que demandan todos los sectores productivos.
Por lo pronto, la Megarregión Sonora-Arizona sigue como símbolo y baluarte de la cooperación en todos los órdenes de dos entidades hermanas, pese a pertenecer a países distintos.
La otra circunstancia en la que Sonora deberá tomarse como referente es que se conjuró la huelga masiva a la que había convocado para el 8 de julio próximo la Confederación de Trabajadores de México (CTM) que en Sonora dirige Javier Villarreal Gámez y cuyos emplazamientos respectivos de las más de dos mil empresas afectadas habrían sido presentados ante las instancias laborales a partir de este mismo jueves 20 de junio.
Haber logrado conjurar la huelga ocurrió por varias razones, que no pueden soslayarse, una de las cuales tiene un tinte eminentemente político y se puede resumir en que Villarreal Gámez les ganó el arrancón en la carrera que libra la CTM por la supremacía sindical en el país a los  ahora dirigentes “oficiales” Napoleón Gómez Urrutia y Pedro Haces, capitostes de la CIT y la CATEM, respectivamente.
Sin embargo, las demandas de Villarreal Gámez tenían (ya desapareció el peligro de la huelga) sustento en graves y añejos rezagos en los aspectos más importantes del abanico de servicios que presta el IMSS a sus afiliados y en términos generales a sus derechohabientes.
Las demandas de la CTM Sonora abarcaban también al INFONAVIT, FONACOT y la SHCP, a las que exhibieron de tal manera que ni los propios empresarios (presuntamente los más afectados por las huelgas) podían  (ni pueden) negar  que aún sacándolas del contexto político eran (son todavía)  irrefutables; aunque de entrada parecían imposibles de cumplir, en primer lugar porque el Gobierno Federal NUCA responde a este tipo de presiones.
Pero, en esta ocasión, -ojalá no sea sólo por esta ocasión-, las dependencias involucradas hicieron su parte ante la presión que seguro debieron ejercer las dirigencias empresariales a nivel nacional, y porque Javier Villarreal Gámez encontró el principal respaldo a su lucha sindical -cuestionada por muchos- en la gestión del Gobierno del Estado que encabeza Claudia Pavlovich.
Esta intervención fue clave y se dio con el “timing” preciso, cuando ya a la CTM Sonora se le había agotado el terreno para negociar ejerciendo presión y porque las dependencias federales se  comprometieron a cumplir de manera gradual y progresiva con las demandas de los miles de trabajadores sonorenses. Esto seguro repercutirá y se replicará a nivel nacional.
Pero esto fue posible por la intervención oportuna y  aval de por medio de la Gobernadora Claudia Pavlovich con quien Javier Villarreal Gámez sostuvo un diálogo respetuoso, en el cual la mandataria respaldó la lucha y defensa de los derechos de los trabajadores de Sonora y solicitó al dirigente sindical que se suspendieran los emplazamientos.
De esta manera, desparece el fantasma de la huelga masiva y vuelve la tranquilidad al mercado laboral de Sonora, al tiempo que el Gobierno del Estado  se comprometió y desde ya está rindiendo frutos, a acompañar a CTM en sus gestiones para mejorar las condiciones de los trabajadores.
De nueva cuenta se escuchó y se impuso la tesis de Claudia Pavlovich de que es muy importante mantener en Sonora la estabilidad y paz laboral que permita seguir generando inversiones y crecimiento económico a favor del estado.
Ganan los trabajadores porque de cumplirse los compromisos del Gobierno Federal,  sin duda las condiciones laborales habrán mejorado de manera histórica; ganan los empresarios porque no se alteran sus planes de crecimiento y desarrollo y gana Sonora porque se mantiene la paz laboral y no se interrumpe el flujo de las inversiones.
Es la primera vez que en Sonora ocurre una circunstancia de esta magnitud y ni se diga a nivel nacional por las repercusiones que sin duda tendrá en el resto de las entidades.
SSSSSSSS… Sin darle muchas vueltas al asunto, los diputados de MORENA sólo obedecen órdenes superiores de quien manda en Sonora en ese partido y así sea una aberración jurídica, moral o de cualquier orden, los 12 legisladores  de esa fracción parlamentaria están resueltos a recibir y aguantar  toda clase de adjetivos sin que muevan un ápice su postura de retrasar por todos los medios posibles la designación de quien quiera que sea el sustituto del alcalde de Bácum, Rogelio Aboyte Limón, quien estará preso durante 15 meses en una prisión de EEUU.
Es más, tiene mucha razón el diputado del PES, Jesús Alonso Montes Piña al decir que teme por su integridad física y la de su familia, al estar metido en una situación que desde el punto de vista jurídico legislativo él y los diputados de oposición están en lo correcto,  porque esto se resolverá a favor de Aboyte limón “a como dé lugar y contra quien sea”. Y eso no puede tener más que un significado.
De ahí que Montes Piña haya responsabilizado a los diputados de MORENA de lo que le pase, según dijo en la sesión del pasado martes.
Es más, hay quienes piensan que en un momento dado hasta correría peligro la vida de quien sea nombrado(a) Alcalde (sa) de Bácum, si asume el cargo  como quien dice con calzador.
SSSSSSSS… El “Pato” ha desplegado una discreta actividad como dirigente del tricolor por el sur de la entidad, donde ha visitado a los comités municipales de Cajeme, Navojoa Huatabampo, Guaymas, así como los de Caborca, Puerto Peñasco y San Luis Río Colorado.
Así como reza el refrán de que nadie le enseñará cómo hacer chiles a Clemente Jacques, así nadie le dirá a Ernesto De Lucas cómo hacer política en estos momentos tan complicados que sin duda vive el PRI a nivel nacional, con las acusaciones tan graves entre los aspirantes a suceder a Claudia Ruíz Massieu.
Pero mientras se desgrana la mazorca tricolor allá en el altiplano entre los grupos de poder al interior rumbo a la elección del nuevo dirigente nacional que se llevará a cabo el 11 de agosto próximo, aquí en Sonora el tricolor es un partido al que Ernesto De Lucas le está metiendo todas las ganas para reagrupando y que llegue al 2021 con otro rostro y lo  más importante, con otra dinámica tal y como el “Pato”  lo ha venido planteando.
Y nadie le va a decir cómo hacerlo.
SSSSSSSS… Al que ya le están gritando desde todos los rumbos que se ponga a trabajar y asuma las responsabilidades de su alto cargo es al Alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Marisca.
Y que en lugar de andar repartiendo culpas de la situación de inseguridad rampante que sufre ese municipio, que le truene el chicotito a su Comisario de Policía, porque juntos han resultado dos rayitas más inútiles que la Carabina de Ambrosio.
Es para no creer que en una disparatada y atropellada  rueda de prensa, los regidores de MORENA, títeres de Sergio Pablo Mariscal, junto con el Comisario Francisco Cano Castro hayan pretendido engañar a la opinión pública echándole la culpa de la situación de violencia al mismísimo Alfonso Durazo Montaño, Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana a nivel nacional, a quien llamaron a tomar las riendas de la seguridad de Cajeme.
No pues, si tan sólo con echarle la culpa a los demás se resolvieran los problemas, entonces no habría inseguridad que aguantara ni un mes en solucionarse.
O sea que de nada ha servido que tanto las corporaciones policiacas estatales como federales le metan ganas a combatir a la delincuencia, porque allí está esperando el Alcalde y su comisario para lavarse las manitas, como si Cajeme no fuera de los municipios más atendidos en este renglón.
Con razón ya la población le exige cuentas a Sergio Pablo Mariscal.

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