DESTINO DE SONORA EN LA CANCHA DE LOS DIPUTADOS LOCALES

DESTINO DE SONORA EN LA CANCHA DE LOS DIPUTADOS LOCALES

SSSSSSSS… Pues tal y como apuntaban las Sagradas Escrituras de la Cuarta Transformación, ayer por la tarde se aprobó el dictamen del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2020 por la comisión respectiva;  y ya sabe  Usted la historia de siempre: un documento gigante que los súper sabios diputados federales de MORENA, al más puro estilo del viejo PRI, en tan sólo cuatro horas analizaron, discutieron, pasaron como aplanadora por encima de la oposición y “felizmente” aprobaron este documento.  El dictamen fue aprobado por 34 votos en favor de MORENA, PT, PES y PVEM, y 12 en contra de PRI, PAN, MC, PRD y un legislador sin partido.

Ya nomás falta que se turne a la Mesa Directiva, se convoque al Pleno para que también se apruebe “fast track” el PEF 2020 –fuera de San Lázaro- para que se concrete este esquema de funcionamiento del país ideado por López Obrador.

Como se sabe, el PEF prevé un recorte de 14 mil millones de pesos, entre otros al Poder Judicial con 1,327 mdp, a los órganos autónomos como el INE que perderá 1,071 mdp e incluso a la Fiscalía General de la República (FGR) con 1,500 millones.

En el anexo del decreto se autorizan 2,500 millones de pesos para la financiera agrícola que ofreció MORENA a las organizaciones campesinas.

Los diputados de MORENA hicieron algunos “ajustes” al documento inicial enviado por López; pero con base en una supuesta recaudación la cual, como se ha advertido en todos los foros, tiene mucho de ilusoria, pues nada garantiza que la economía del país crecerá al 2.0 por ciento, como tampoco se alcanzará la meta de extraer 1.950 millones de barriles de petróleo diarios, sustentos capitales del Paquete Económico de la Federación 2020.

Aquí en Sonora, tal vez algunos apostaban a que se retrasaría la aprobación en San Lázaro de este PEF 2020 y salieron a exigir que el Gobierno del Estado volviera a hacer su tarea ya cumplida de presentar en tiempo y forma su Presupuesto de Egresos.

En concreto, fueron los tres diputados del PAN encabezados por Gildardo Real Ramírez quienes hicieron esta propuesta basados esencialmente en su rechazo a la contratación de deuda por 1,300 millones de pesos planteada por el Gobierno del Estado,  destinados a resarcir el daño que provocará la criminal reducción de participaciones federales para Sonora.

Al igual que sus homólogos de San Lázaro, los cuales rechazaron aprobar el PEF 2020, los panistas locales señalan que el Presupuesto de Egresos Estatal debe rehacerse para así obtener los recursos necesarios para terminar obra como el Hospital General de Especialidades, entre otros proyectos y la vez “denuncian” que no se incrementó el  gasto destinado a seguridad y se ven disminuidos los recursos a los municipios.

¡Hombre, caray! Con la experiencia acumulada de Gildardo y de Alejandra López Noriega, ya deberían saber que ello es consecuencia del recorte en esos rubros con que viene el Presupuesto de la Federación para el estado y que ellos saben perfecto que la situación es muy seria, y que incluso  fueron afectados brutalmente en el documento enviado a San Lázaro entidades como la FGR, el Poder Judicial, el INE y otras.

Pero Real Ramírez no fue muy lejos por la respuesta, pues el coordinador de la fracción parlamentaria del PRI, Rogelio Díaz Brown, aclaró oportunamente que es facultad del Poder Legislativo el análisis, modificación y aprobación en su caso, del Proyecto de Presupuesto 2020 presentado por el Ejecutivo Estatal.

Es un “déjense de… cosas” de Díaz Brown directo a los panistas y a la vez un llamado respetuoso a todos sus compañeros de legislatura a discutir a la de ya este documento, para que se aborden no sólo las propuestas que rechazan los albiazules, sino entrarle al análisis de los problemas que enfrentará Sonora el próximo año, ante esa criminal reducción de recursos financieros.

Dejó en claro el Roger que es allí en la Cámara de Diputados donde se debe hacer ese trabajo de modificarle su PEE al Gobierno del Estado, y regresárselo ya negociado, pactado y votado, obvio con criterios unificados de todas la corrientes políticas, lo cual permitirá construir un presupuesto que privilegie el cumplimiento de los compromisos con los sonorenses.

En cuanto a la línea de crédito que solicitó el Gobierno del Estado por 1,300 millones de pesos, dijo el “Roger” que de lograr que se desactivaran los recortes, se desistiría de contraer ese monto de deuda.

Lo que se percibe en esta coyuntura entre los integrantes de la 62 Legislatura, incluso entre los de la Coalición Juntos Haremos Historia, es una tendencia a  comprender que la situación financiera del estado para el 2020 ha adquirido tintes de alto riesgo de sufrir una parálisis  en cuanto a la operatividad del gobierno estatal y principalmente de los municipios, los cuales se verán gravemente afectados al no tener recursos al alcance como lo esperaban.

Esto puede tomarse a bote pronto como un elemento a favor de Sonora y los sonorenses, pues las fuerzas políticas representadas en el Congreso del Estado podrían salir adelante como héroes, si llegaran a privilegiar la atención de las necesidades prioritarias locales por encima de la línea partidista que trae MORENA a nivel federal.

Sin duda, las discusiones sobre el presupuesto que veremos en los próximos días, servirá también para saber quién es quién entre los diputados locales y cuál es el nivel de verdadero compromiso que tienen con quienes los eligieron el año pasado.

SSSSSSSS… La situación que generarán los recortes presupuestales en el desarrollo de nuestro estado es en verdad tan preocupante que hasta el funcionario de primer nivel al que menos se le ha visto en foros de opinión, ha salido a decir cuántos y cuáles son algunos de los proyectos que se verán afectados  con estas reducciones.

Y en efecto, quién mejor que Ricardo Martínez Terrazas, titular de SIDUR para enumerar las obras prioritarias y las que quedarían esperando el sueño de los justos, cuando no abandonadas, representando un desperdicio de cientos de millones de pesos, que prácticamente se tirarán a la basura.

Para empezar, en el presupuesto 2020 se consignó que se necesitan 8,900 millones de pesos para salir adelante con los compromisos de construir entre muchos otros proyectos, los centros de salud en Santa Ana, San Luis Río Colorado, Nogales, Huatabampo, que los presidentes municipales han solicitado. Tampoco se podrá invertir en vialidades urbanas, que es un programa de rescate a los municipios, para devolverle la movilidad a las zonas urbanas.

En la reciente visita del presidente Andrés Manuel López Obrador, la gobernadora Claudia Pavlovich le entregó el Documento “Proyecto Sonora”, compendio de inversiones y obras necesarias, solicitadas por los ayuntamientos y por el estado, por un monto estimado de 6,700 millones de pesos.

Adicionalmente, la Comisión de Infraestructura elaboró 13 proyectos para carreteras alimentadoras por 1,742 millones de pesos y un proyecto para la construcción del Gran Teatro Sonora.

Se agrega a la lista de los proyectos en riesgo una planta potabilizadora para Cajeme, una planta de tratamiento de aguas residuales para el Poblado Miguel Alemán, obras para evitar inundaciones en varios municipios, así como la ampliación de los puertos fronterizos de en Nogales y San Luis Rio Colorado.

Y es que con el cambio de reglas de operación del Fondo Minero, la desaparición del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed) y los recortes a fondos federales, se aprecia un panorama nada alentador para el estado, sin embargo, aún hay esperanza de que los legisladores federales puedan modificar el presupuesto y bajar recursos para la entidad.

Martínez Terrazas subrayó que la obra que más ha generado preocupación es el equipamiento del nuevo Hospital General que está en riesgo por no estar considerado en el proyecto de presupuesto federal, el recurso para su conclusión.

Negro panorama que pinta Martínez Terrazas.

Pero, ya se ha dicho hasta el cansancio que en lugar de todas esas obras y muchas otras más, el Gobierno Federal seguirá repartiendo migajas en dinero contante y sonante a jóvenes que no estudian ni tienen empleo (ni quieren encontrar); adultos mayores, a personas con discapacidad, estudiantes y madres que trabajan para que “se alivianen en su economía”, lo que en realidad en una triquiñuela con propósitos clientelares con miras a las elecciones del 2021, cuando López Obrador quiere que MORENA  alcance los 251 diputados para no necesitar de partidos coalicionados.

Además de estos programas de regalar migajas en dinero, que suman arriba de los 600 mil millones de pesos que no serán auditados, ni se les podrá dar seguimiento, pues todo se hace sobre las rodillas, y al frente de los cuales se encuentra René Bejarano “El Señor de las Ligas”, el Gobierno Federal tiene que seguir canalizando recursos a los proyectos del Tren Maya, el Transístmico; el aeropuerto de Santa Lucía y la refinería de Dos Bocas en Tabasco.

En fin, ya nos alcanzó el futuro con MORENA y López Obrador.

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