Continúan visitas a comercios en revisión de permisos

Continúan visitas a comercios en revisión de permisos

Primera caída

Guaymas puede estar tranquilo: la Dirección de Planeación y Control Urbano sigue con la revisión de permisos correspondientes a los comerciantes. Julio Cesar Valdez Nakashima, director de la oficina, indicó que sus inspectores visitan comercios para informar a los dueños y arrendatarios que deben mantener vigentes sus permisos y con el debido control. Sin embargo, no es novedad que año con año hagan esto, pero es cuestionable medir cuántos negocios realmente cumplen con las reglas establecidas por el H. Ayuntamiento.

Ahora esperemos el comunicado donde se diga que también les llegó el turno a los vendedores ambulantes, que cada día aumentan en las calles del cuadro principal de la ciudad, quienes a pesar de buscar una manera digna de trabajo, toman posesión de las calles ocasionando un problema donde el principal afectado es el peatón. Cabe resaltar que al principio de la presente administración la preocupación del ambulantaje fue agresiva, tratando de quitar a las señoras que se ponen desde décadas en el callejón del mercado municipal a vender verdura.
Tal vez no cumplieron con los requisito que han cumplido debidamente los vendedores de la avenida Serdán.

Tampoco es nuevo eso de la llegada de las notificaciones a los comerciantes, pero esperemos que esta vez se haya ido comercio por comercio para explicar los qué y los cómo, y no surjan susceptibilidades heridas como esa de una carrera de motociclistas que fue detenida por una razón tan simple, como esa que explico el titular de Protección Civil: “me brincaron”. En el caso de que algún comerciante requiera asesoría, puede solicitarla con los inspectores o en su caso a la dependencia en horario de oficina.

Segunda caída

Y hablando del principal cuadro de la ciudad, los vendedores ambulantes y demás broncas: A cuantos usuarios de los servicios de transporte público se les ha pasado la parada por dos motivos: primero, por aquel caballero que va con su melodiosa voz acorde a la guitarra y no deja que se escuche la llamada; segundo por la alta música de los choferes y su “manos libres” lo cual se ha vuelto moda. Los camioneros de la ruta Guaymas Norte son el ejemplo de esta tendencia.

Ah, y pobre de aquel que se queje de haber pedido la parada, porque la sensibilidad de los choferes está a flor de piel y se hace presente el problema que se presenta día con día en nuestro puerto.
Por eso el diputado Rodolfo Lizárraga sugirió imponer una norma para que los camioneros dejen de escuchar su música o llamadas mientras trabajan. Eso pro cierto, ha ofendido a esa gente que opina sobre el derecho que tienen al recreo mientras trabajan. Pero el problema es cómo su distracción afecta a los pasajeros.

Debemos recalcar que manejar un camión es un trabajo a cumplir con ciertas normas y es hora de que se respeten. Es un horario de trabajo y al menos el estar atento al “bajan” es parte de sus servicios.

Tercera caída

Ayer platicábamos de cómo con una computadora entregada a Seguridad Pública de Empalme iba a poder controlar la ola de violencia e inseguridad en las calles; pues eso no es nada: El comisario de Nogales, Juan José Ávila, remodeló el baño de su oficina con un módico costo total de 121 mil pesos, que pagó el Gobierno Municipal ¿Será tal la ola de violencia en esa frontera como para que el encargado se la lleve metido en el baño por tanto susto y de allí el gasto?

Y peor, los ciudadanos temen que ahora todos los comisarios requieran de un baño de más de cien mil pesos para poder trabajar como se debe. Cuidado pues, deben regularse los gastos de titulares de dependencia, porque hay quienes podrían considerar (y tienen razón en este caso) que se da vuelo lujos y caprichos que se imponen a las necesidades reales de una oficina o de la ciudad misma.

El Tirabuzón

¡Y lo cumplieron! El día de ayer alrededor de medio día los mandatarios yaquis cerraron el suministro de agua en el rebombeo de Boca Abierta. Hubo ultimátum a la alcaldesa Sara Valle para que se presentara en Vícam, ya que el día lunes no los pudo recibir, pero al no lograrse lo deseado, los gobernantes Yaquis cumplieron su amenaza y atoraron el suministro de agua para Guaymas y Empalme.

El hecho es que quieren simplemente reunirse con la alcaldesa y qué inversión y proyectos tienen en obras para este año en las comunidades Yaquis, así que ahora el puerto se ve afectado por la falta de agua y a ver qué hace el organismo operador del agua potable, pues fue advertido también de lo que ocurría. Esperemos que Sara Valle atienda pronto este problema, pues entre otras cosas la ciudadanía exige un normal abasto, mañana empieza el Carnaval y vienen muchos visitantes que, la verdad, tendrán problemas si no tienen agua.

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