Casa por casa… carambas

Casa por casa… carambas

Armando Vásquez Alegría

EL SÁBADO PASADO en reunión de delegados estatales de Programas Integrales de Desarrollo como se llamarán,  con AMLO, el electo presidente les dijo que hicieran un barrido casa por casa para conformar una plataforma de datos que permitan que los apoyos a los sectores más necesitados lleguen adecuadamente.
Van a levantar censos para cruzarlos con los que tiene el gobierno federal para determinar el número de familias exacto al que deben llegar esos programas dirigidos a adultos mayores, menores, discapacitados, entre otros.
La encuesta de hogares totales del INEGI en el 20016 arrojó que en México la población cifraba los 122.3 millones de mexicanos ubicados en 32.9 millones de hogares.
La Coneval establece que en pobreza extrema hay más de 53 millones de mexicanos, un 40 y tantos por ciento y aunque el indicador no es valedero para los hogares, pero hagamos la analogía, tendríamos que más menos serían entre 15 y 16 millones en esta situación.
¿Un censo casa por casa?
En lo macro entiendo que esta propuesta conlleva crear una infraestructura sólida de votantes que servirá para los nuevos procesos electorales, control pues, también capto que se amplía el abanico para que la corrupción cabalgue sola y como loca por el monte.
En lo micro es donde no capto muy bien cómo le van a hacer.
Ya hay listas de beneficiarios en los estados –Sedesson—y en lo federal –Sedesol–, claro está, en tiempos de Guillermo Padrés los listados de beneficiarios sirvieron para abrir un boquete de corrupción pues sus listados de viejitos eran cobrados y muchos ya estaban muertos. Hubo funcionarios que se hincharon de dinero por esto y creo que hubo denuncias al respecto.
¿Cómo le van a hacer para evitar este tipo de desvíos?… no sé, aún.
Quiero imaginar que esa visita casa por casa lo dijo AMLO de manera figurativa, no literal. En el 2015, en Sonora había poco menos de 813 mil hogares de los cuales unos 270 mil corresponden a Hermosillo.
¿Cuántos hogares le gusta que visiten diario si esa es la consigna? Seamos buena onda y digamos que mil –¿se imagina el ejército que se requiere para ello?–, y si es así, tardarían 813 días, dos años y fracción.
Pero supongamos que piden este censo a los ayuntamientos, ¿cómo controlar el número de familias beneficiadas que realmente requieren del apoyo amoroso de AMLO?
La lógica indica que cada ayuntamiento jalará más agua para su molino, ¿qué no?, entonces saldrán muchos más hogares que requerirán apoyo que los que actualmente se ven beneficiados. Lógica líquida.
Ahora bien, supongamos de nueva cuenta que decidan bajar los indicadores de pobreza en base al apoyo para servicios públicos pues la medición abarca desde hogares sin energía eléctrica, agua potable y un largo etcétera pues los puntos indicativos que maneja la Coneval para determinar la pobreza son:
Ingreso corriente per cápita;
Rezago educativo promedio en el hogar;
Acceso a los servicios de salud;
Acceso a la seguridad social;
Calidad y espacios de la vivienda;
Acceso a los servicios básicos en la vivienda;
Acceso a la alimentación;
Grado de cohesión social.
Esto conforme a lo dispuesto en el Artículo 36 de la Ley General de Desarrollo Social.
¿Casa por casa?, es un barbarismo camuflajeado.
Pero aún así, supongamos que decidan los delegados federales hacer clientelismo político conformando redes, comités o grupos de vecinos que pasen a formar parte de una pirámide que sirva de análisis para determinar cuántos hogares se verán beneficiados con el apoyo amoroso.
¿Cómo le irán a hacer para controlar el número de hogares beneficiados conociendo la condición humana?
Supongamos otra vez que ya tienen los listados de hogares que reúnen los requisitos para que se les otorgue ese beneficio, ahora, ¿cómo se los haces llegar si la gran mayoría es en cash y una minoría es con tarjeta bancaria, sobre todo los ancianos?
¿Cómo evitar que se desvíen recursos en el camino de la entrega si la avaricia humana lleva a malversar los padrones?
Y por último: si se va a hacer un nuevo censo cuya fecha de terminación no sabemos cuándo será, en vía de mientras quienes se ven beneficiados con sus mil pesos mensuales, más menos, ¿dejarán de percibirlos?, esperemos que no porque sería rudeza y crueldad innecesaria.
Ah, otro punto, todo esto del beneficio social deberá ser sin contratar nuevos empleos pues se supone que vamos a vivir en un sexenio de austeridad.
Será interesante conocer el tamaño de la corrupción que imperará pues según los números en campaña de AMLO en total cada hogar beneficiado recibiría algo así como 23 mil pesos mensuales incluyendo a los hijos flojos ninis (cuatro mil pesitos) que en lo macro, conformarán el nuevo ejército de Morena. ¿Vale entonces la pena entonces tener un flojonazo en la casa?… parece que sí.
Ojalá y me equivoque en este análisis y todo salga bien.
Por cierto y nada más para ilustrar esta columna voy a poner la foto de Jorge Taddei, el bueno federal en Sonora y cuando lo vea pregúntele cómo fregados le va a hacer para cumplir este programa de casa por casa. Será interesante su respuesta.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.
Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com
Twitter: @Archivoconfiden

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